Capítulo 4 El baile.

1067 Words
Narra Martina . —Brindemos mis perritas — pide Camí subiendo su vaso — brindemos por nosotras por todos estos años de amistad y siempre estar las una por las otras arriba esas copas mis perras— se toma el trago— salud. —Salud por eso— la sigue Sofi. — Por ustedes no se que haría sin ustedes chicas — agregó tomándome mí trago de una vez. Le doy un trago al chupito de tequila después de chupar el limón y un poquito de sal, el trago pasa sin problema ya que es mí cuarto chupito mí garganta ya se acostumbro el fuerte sabor de la bebida no soy de tomar mucho pero creo que hoy lo necesitaba. Me agrada el ambiente del lugar, se ve bastante cómodo, la música que pasa el DJ es latina así que te invita a bailar y mover un poco las caderas, mí mente de a poco deja de pensar en lo que me hace mal Varios chupitos seguidos más dos cervezas, me siento libre sin problemas el alcohol hace que mi mente se relaje, que olvidé que estoy en España por el casamiento de mí hermanastra y me comporte como si estuviera en Argentina en uno de esos bares donde vamos a distraernos mis amigas y yo los sábados después de la universidad. —¿Qué pasó contigo?Dímelo (O-O-Ovy On The Drums) — Al escuchar la canción mis amigas y yo gritamos como locas. La primera en subir a la barra es Camí la que canta a todo pulmón.— Ya no tiene excusa Hoy salió con su amiga Dizque pa’ matar la tusa (tusa)Que porque un hombre le pagó mal— Camy y Sofi me incitan a subirme arriba de la barra y yo lo hago.— Está dura y abusa Se cansó de ser buena Ahora es ella quien los saQue porque un hombre le pagó mal— Cantamos las tres a todo pulmón.— Ya no se le ve sentimental Dice que por otro man no llora (llora), no Pero si le ponen la canción Le da una depresión tonta Llorando lo comienza a llamar Pero él la dejó en buzón ¿Será porque con otra está? Fingiendo que la otra se puede amar . Me doy vuelta bailando se que tengo varias miradas de los hombres de lugar, pero sus ojos azules me hipnotiza, su mirada enciende todo mi cuerpo estoy demasiado borracha para detallar su rostro bien pero ahí algo de él que me llama poderosamente la atención, como si ya lo conociera de otro lado como si lo hubiera visto antes, pero descarto la idea ya que un hombre así no se olvida fácilmente. Lo veo acercarse sensualmente hasta nosotras junto a otro chico el cual ni siquiera prestó atención. Me mira de arriba abajo sin pudor, su mirada es ardiente produce cosas en mi que nunca me ha producido nadie hasta ahora por qué nadie nunca me ha producido que mí cuerpo se calentará con una sola mirada. No soy la típica niña virgen perdí mi virginidad a los 15 años en una fiesta y no se muy bien con quien no lo recuerdo es algo horrible pero ese día había decidido probar cerveza por primera vez y me levanté desnuda en una cama con dolor en mis partes íntima nunca supe quién fue el chico que pasó la noche conmigo, tuve dos experiencia más con otros chicos pero no le encontré sentido al sexo. Debe ser porque después de la horrible manera de perder mi virginidad no le encontré el sentido a eso. Muevo mi cabeza para quitarme esos pensamientos, no se por que mi mente viaja hasta el pasado debe ser por el alcohol en mi sistema. —¿Te ayudó a bajar hermosa?— Pregunta ese hombre sexy estirando su mano cuando la canción termina y yo trato de bajarme de la barra como puedo, siento que he mojado mis bragas solo por escucharlo hablar, si que estoy mal. Tomó su mano y siento una corriente por todo mí cuerpo, mierda el alcohol me está haciendo delirar o eso creo.—Gracias — mí voz sale como una maldita perra en celo pero no puedo evitarlo, le doy una mirada a mis amigas las cuales me miran fijo y puedo jurar que me están diciendo con sus ojos “más vale que te lo folles maldita perra.”—No hay de qué, hermoso espectáculo — me entrega un trago y yo dudo en tomarlo mí madrastra siempre me dice nunca bebas de un extraño no sabes qué cosa le podían poner a tú bebida para luego abusar de ti, pero mí mente no conecta con mis acciones ya que agarro el trago y me lo tomo bajo su atenta mirada. —¿Qué tal si tú y yo nos divertimos esta noche?— propone mientras huele mi cuellos — hueles riquísimo. Miro hacia mi costado buscando a mis amigas y la veo bailando con el chico que estaba hasta recién junto a este espectáculo de hombre. —¿Qué quieres hacer conmigo? — le susurro sensualmente a su oído —¿bailas?—Contigo toda la vida princesa — responde mientras me arrastra hacia la pista de bailé. Nuestro cuerpo se atraen como si fueran un imán, siento que su manos queman cada vez que acaricia mí cuerpo suavemente, mí yo internó aúlla como si fuera una loba queriendo más caricias más contacto y se lo hago saber cuándo presionar mí cuerpo más al suyo, puedo sentir su abultada entre piernas en mí espalda y juro por dios que se me hace agua en la boca solo al imaginar su gran tamaño. —¡Mierda nena me está volviendo loco!— susurra en mí oído para luego darme la vuelta y apoderarse de mis labios. Yo ni lerda ni perezosa correspondí su beso abriendo mí boca para darle acceso a su lengua, es el maldito beso más caliente que me dieron en mí vida, su lengua recorre toda mí boca, el beso es solo el principio de lo que nos espera está noche. Su aliento es una mezcla de whisky con menta que me hace desear más, estamos dando un verdadero espectáculo en el medio de la pista pero estoy segura que eso no nos importa ni un poco, ambos queremos aún más el uno del otro.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD