Capítulo 5 Noche caliente.

1283 Words
Narra Martina. ¿Pero qué mierda estás haciendo Martina? Pregunta mi conciencia y yo la ignoro hoy no quiero pensar y mucho menos reprimir mis más locos deseos, siempre fui la chica perfecta las notas perfecta nunca llegaba tarde a casa, nunca hice algo que pudiera hacer enojar o decepcionar a papá. Pero hoy he dejado a esa chica buena atrás, estoy rumbo a un lugar desconocido con un completo extraño en un auto súper lujoso, pero estoy muy segura que no voy a arrepentirme de nada de lo que haga está noche o eso espero. No se muy bien lo que estoy haciendo, es decir se que estoy a punto de hacer pero en mi cabeza hay miles de dudas si ésto está bien o mal, de lo único que estoy segura es de que me quiero follar a este papacito toda la maldita noche si fuera posible, no soy una chica impulsiva pero con el alcohol y las emociones en mis sistema están actuando por mí y lo único que quiero hoy es olvidarme del mañana. — Hemos llegado hermosa— La voz de mi galán me saca de mis pensamientos, es la última oportunidad para arrepentirme de lo que está apunto de ocurrir. Me abre la puerta y yo tomó su mano para poder bajarme del auto, contempló que enfrente de mis ojos está el mismo hotel en el cual yo me estoy hospedando junto con las locas de mis amigas, rápidamente cambió mí cara de sorpresa por una casual, que yo me estoy hospedando en este hotel es algo de lo cual él no tiene porqué saber y eso hace que esté un poco más segura. —¿Sucede algo linda? — pregunta mirándome fijo. — Sabes que no debiste manejar ebrio ¿no? — Miento para desviar el tema, hasta su risa pareciera ser salida de una película erótica es que estoy cumpliendo una maldita fantasía. — Hemos llegado bien hermosa, lo tendré en cuenta para la próxima pero ahora yo que tú me preocuparía por otras cosas — me agarra de la cintura y me atrae más hacía él. Apoya su boca en la mía y me besa, sus labios son tiernos y deliciosos, lo tomó de la nuca para profundizar más el beso mientras su lengua recorre cada rinconcito de mi boca es tan caliente, es un beso el cual promete lo bien que la pasaremos esta noche y ya no hay una sola duda en mí . —Estamos dando un espectáculo es mejor entrar por qué no me voy a poder contener por mucho y solo quiero verte si ese vestido puesto — mierda hasta siendo un maldito tóxico suena tan sensual. Sin siquiera anunciarse en recepción nos dirigimos hacia la habitación que de antemano se ve que la tenía reservada. Una vez que el ascensor se cierra él se vuelve a apoderar de mi boca mientras me arrincona contra el frío acero del ascensor. —Tus labios saben tan dulce — susurra y muerde mi lóbulo suavemente— quiero saber si tú v****a sabe tan bien y es tan adictiva como tú boca. ¡Mierda! este hombre quiere matarme de placer, con tantas cosas sucias que me promete. El ascensor vuelve a sonar y él prácticamente me arrastra hasta una puerta la cual dice suite principal. —¿Estás preparada para la mejor noche de tú vida nena?— pregunta con voz ronca. ¡Mierda que me salió egocéntrico él muchacho!. Y eso que importa, te estas prometiendo sexo salvaje y de el rico solo por esta noche no casamiento me repele mi conciencia. Yo no le respondí, solo lo empujé hacia dentro de la habitación. Esta noche quiero olvidarme de todos y de todo, sobre todo de un idiota llamado Leonardo Ruiz. ¡Mierda! no puedo dejar de besar esos hermosos labios carnosos que tiene, no se que tendrá este hombre pero en un par de minutos me convirtió en una adicta a sus besos. Los besos no son nada vainilla, están llenos de pasión, lujuria como si ninguno de los dos pudiera controlar las enormes ganas que tenemos el uno al otro. —Ah — doy un pequeño grito cuando él me atrae a su fuerte cuerpo y me sienta en la cama me sube entre sus piernas, mi vestido se sube hasta la mitad de mis muslos entonces aprovecha para meter su juguetonas manos y recorrer toda mis piernas hasta llegar a mi centro. — Estás tan húmeda — su boca sigue besando mi cuello mientras introduce sus dedos en mí interior, soy un fuerte gemido sin poder evitarlo— ahí bonita no aguanto más — saca mi vestido de un solo tirón dejándolo casi inservible. —¿Entonces qué espera? hazme tuya de una maldita vez— preguntó sensualmente mientras lo retó con la mirada el me da un sonrisa como si estuviera complacido por mí respuesta.Me muevo sensualmente sobre su gran bulto, él me recuesta en la cama. — Esto será rápido nena pero prometo que te va gustar— susurra dando una sonrisa socarrona. Su egocentrismo lo hace sexy a pesar que odio a las personas egocéntricas. Mientras estoy acostada abierta de piernas él me deleita con el mejor sexo oral de mi vida. Mierda su lengua recorre todo mi centro yo solo me agarro de la sabanas fuertemente y creo que todo el maldito edificio están escuchando mis gritos de placer, oh estos es como estar en maldito cielo . Tenía razón esto iba hacer rápido por que con solo 5 minutos de sexo oral me vengo en su boca como nunca antes me eh venido . —Mierda si que eres bueno— digo con la voz agitada ganando una risa de su parte. Él me vuelve a besar y no sé en qué momento entra en mi pero su gran amigo entrando y saliendo de mi ser es lo único que siento me dejo llevar por el éxtasis. — Estos recién comienzan ¿no me dirás cómo es tú nombre nena?— me pregunta. Doy una risa, estoy mareada y digo el primer nombre que me viene a la cabeza. — Mariana — miento. Mariana bonito nombre ahora Mariana te haré mía toda la maldita noche..... ************* Un sonido de un celular no deja de sonar mierda que apaguen eso, abro los ojos y la maldita claridad de sol me ciega. —Mierda ¿dónde carajo estoy?. Miro a mi alrededor esta no es mi habitación, la imagen borrosa llega a mi mente me acosté con un completo desconocido un día antes de la boda de mi hermanastra y la pasé de maravilla pero siento que algo me estoy olvidando .... —¡MIERDA! LA BODA — me levanto de golpe recorro con la mirada toda la habitación y no ahí nadie eso quiere decir que el maldito dios griego se fue no recuerdo muy bien su rostro solo recuerdo su gran …. — Martina recuerda la maldita boda. — me regañó a mí misma. Salgo de la maldita habitación como alma que se la lleva el demonio, el maldito dios griego de anoche no se lo ve por ningún lado , el maldito no fue capaz de dejar ni siquiera una nota de despedida, seguro es el típico idiota que cree que si se queda le voy a pedir una relación o algo por el estilo. Dejo esos pensamientos atrás agarro mi celular tengo 20 llamadas perdidas de mis amigas, salgo con una sábana a mi alrededor ya que mi vestido quedó deshecho y me voy a mi habitación para cambiarme para la estúpidamente boda a la cual estoy llegando tarde ya .
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD