Después de que Clayrer partiera fue imposible seguir descansando cómodamente, la realidad era que estaba tan entusiasmada por conocer la ciudad, así que no dude en tomar una ducha rápida o en maquillarme para la ocasión. Todo ese ritual fue tan relajante hasta que llegó la decisión de seleccionar las prendas que utilizaría durante el día, recuerdo haber hecho un desastre en las maletas solo por ser alguien indecisa. Mis ojos fueron a aquel vestido, el no saber si era muy formal o adecuado para la ocasión me tenía más que frustrada, por un minuto dejé de pensar en aquello y simplemente tomé la decisión de usarlo dejando el drama atrás. Cómoda simplemente quise disfrutar el tiempo antes de que Clayrer regresara. Aunque estuchad la puerta me hizo brincar de la emoción. Cegada por aquell

