Alex trajo una caja de bombones para mí. Lo miré intrigada mientras simplemente dejaba el ramo de flores en el suelo. Me miraba y sonreía. -Te traje esto, pero las flores me acabo de dar cuenta de que quizás seas alérgica. - Dijo, preocupado. - No lo soy. - Comenté con una sonrisa enorme mientras me ponía de rodillas y tomaba las flores. -Te estaba dando esto porque no quiero que vayas. - Dejó la caja de bombones en la mesa. - ¿A lo de Ana? - Pregunté, sin entender. -Sí. - Respondió. - ¿Por qué? - Pregunté sin entender. - Ya sabes… ¿por qué? Puedes decirle a cualquiera lo que te está pasando. -Pero no lo haré. - Le supliqué que confiara en mí. - Lo lamento, dile que te sentías demasiado mal para ir, sé que tienes su número. -Pero, déjame ir… - Le rogué. -Sí, si quisieras avisar

