20

832 Words

Mas tarde, me encontraba mirando el techo, pensando en lo que había ocurrido. Mi única esperanza era noquear a María, pero me daba pena hacerle daño a una mujer de mayor edad. Además, no sabía qué me esperaría después si lograba escapar, ya que había guardias por todas partes. Pero era mi única alternativa, o convencerla de que me dejara salir. Y cuando pasaron exactamente 4 días, la puerta se abrió. Por ella entró Alex, mirándome en parte aliviado y también preocupado, o eso pensé por lo que dijo después. - Qué bueno que estás bien. - Dijo. - ¿Te preocupas por mí? - Pregunté con el alma quebrada. - Puede ser así. Eres maestra, necesito que me enseñes algo. - Comentó, acercándose lentamente hacia mí. Me tomó de la barbilla y dijo: - Enséñame. - ¿Qué quieres que… te enseñe? - Pregunt

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD