En tercer año de secundaria, tenía el cabello lacio y ya era un poco más delgada. Era impresionante como bajaba y subía de peso mediante los años. En fin. Me había hecho la permanente —a lo que permanente se refiere, es mentira, solo duró un año y luego tuve que plancharme simplemente— y me había comenzado a maquillar. Me despejé la cara, y la gente de mi colegio ya no me decía emo, ya no les daba miedo cuando me miraban a los ojos. Ese mismo año, la gente, la estúpida gente de mi colegio comenzó a acercarse a mí. Comencé a ser popular. La gente me conocía y personas que ni siquiera conocía sabían de mí. Era ''Foyi Chan''. Era otra. Una versión más nueva de mí. Lo que odiaba de todo aquello es que todo había nacido por un simple cambio de look en el verano. Pareció casi automático el hec

