—¡Tienes que estar bromeando! —Le niego la cabeza al computador. —¡El imbécil ese tiene otro hijo Bruce!
—¡Ah no! Pero ese viejo no pierde tiempo. —Se dirige Bruce hacia nosotros con tan solo una mera toalla rodeando sus caderas. Por poco mi mirada se pierde un poco, si no lo conociera pensaría que es modelo de revista, pues el muy estúpido se conserva bastante bien, el ser guardia lo ha acostumbrado a siempre mantenerse en forma.
Hago lo que puedo por retirar mis ojos de sus sobresalientes abdominales y miro a Jake, quien se encuentra ahora, concentrado en el pequeño computador que compré con mis ahorros. Mismos de trabajar en el basurero, o en la lavandería como se diga. La verdad parece más lo primero que dije pero es que ¿Qué se lo podía hacer? Encontrar trabajos en estos momentos no es tarea fácil y muchísimo menos teniendo "Diecinueve años de por medio" Quien diría que tenía en realidad veintiún añitos y contando.
¿Que por qué era tan difícil conseguir trabajo a esta edad? Pues en su mayoría demandaban experiencia, como si la experiencia se hiciera de los arboles. Era realmente clara la idea, de que si no te ofrecían la oportunidad en ningún lado, jamás podrás contar con ella. Y pues la otra, era la hermosa reputación que llevaban consigo.
—¿Estás seguro de que esta información es real?
—Muy seguro. Al parecer está teniendo una vida de millonario. Cuenta con una empresa a su cargo, tres carros ultimo modelo y para rematar el golpe, una mansión ubicada aquí mismo en los Ángeles, aunque no especifican tal lugar.
—¿Podrías conseguirla a pesar de eso?
—Con un poco de esfuerzo hago hasta magia, así que claro que sí, por supuesto.
—Joder eres un crack, benditos sean los chinos.
Me miro casi fulminándome con la mirada.
—Soy coreano.
—Pues a mi parece lo mismo, se parecen muchísimo.
— Hasta adiviné que lo dirías.
—Lo siento. — Solté hablando casi en un hilo.
Al decirlo nuevamente su cabeza giró en torno a la computadora. Parece ser un loco en todo esto de las computadoras, en menos de dos minutos ya me había conseguido la biografía de mi "querido padre", que se pueda notar el sarcasmo.
—¿Sale el nombre del hijo de casualidad?
—No al parecer han decidido mantener en margen esa información, lo único que se menciona es que tiene el hijo tiene 23 años y está comprometido con una tal Margot Williams.
—¿Quién el hijo? —Indago confundida.
— Tu padre.
—Mierda. ¿Tiene fotos con ella?
—No, deben de tenerlas, pero como dije antes puedo conseguirlas.
Asentí. —¿Cuanto tendría que esperar para ello?
Para la información dos o un día mínimo, todo depende.
—No te preocupes, tomate tu tiempo necesito de verdad que todo salga bien. Una información mediocre no me servirá de nada. Lo necesito con lujo de detalles.
—¿Te llamo cuando termine?
—Con un correo bastara, mi teléfono anda medio idiota.
—En su rostro de pronto aparece una sonrisa. —¿Medio idiota?
—¿Qué le hiciste ahora al pobre teléfono Sky? —Interviene Bruce mirándome divertido mientras al otro lado Jake comienza a carcajearse. Muy graciositos los estúpidos.
—Yo no le hice absolutamente nada pero al parecer ahora funciona cuando se le antoja, ese es otro trabajo a la lista Jake, de verdad que yo no nací para esto de la tecnología.
—Tal vez estás exagerando un poco —Dice Jake tratando de reincorporarse y dejar de reírse.
—No Jake, no exagera, con decirte que hasta mi abuela sabe como utilizar el teléfono, Sky es un desastre.
—Por mi ríanse todo lo que quieran cuando les salga con una patada, no quiero lloraderas de que soy muy cruel.
—Me estas jodiendo. —Dice Jake con los ojos más pequeños, de los que los tiene. Aun ahogado por la risa que le embarga.
Yo levanto una ceja y Bruce por su parte, le niega con la cabeza.
—Okey, me callo.
Bruce posteriormente carraspea, eliminando el silencio que comenzó a surgir en el ambiente. — Bueno...¡Ya tenemos la información!
—No toda, pero de que se consigue se consigue. —Concreta Jake mirándome un poco más serio—Mayormente tiendo a conseguirla el mismo día, pero este hombre parece ser cosa importante. Sabe bien cómo indicar las cosas sin llegar a un punto exacto. —Todo esto lo dice con cierta decepción en su voz. —Peeero. —Alarga la "e".
—¿Pero?
—Creo que podría conseguir su número telefónico, y ya saben rastrear a qué lugar va.
—¿Hablas en serio?
El asiente tímido y yo siento que voy a dar una voltereta.
—¡Jake! Eso estaría más que perfecto, gracias.
—De nada trabajo para ello en realidad.
—Jodeer—El móvil vuelve a vibrar dentro del bolsillo de mi pantalón sobresaltándome por completo.
—¿Puedes contestar Bruce? Odio esa cosa —Se lo lanzo a penas termino de sacarlo.
Sus manos lo atajan y su dedos como si estuvieran hechos para ello, se deslizan con facilidad por la pantalla, atendiendo de esta forma la llamada.
—¿Aló? ¿Quién habla? —El silencio se hace presente nuevamente en la habitación. —Okey ¿Desea hablar con Sky? —Yo entrecierro los ojos ¿Quién podrá ser? —Creo que se equivocó de numero...Sí...No se preocupe, hasta luego. — Dice finalmente despegando el teléfono móvil de su oreja.
Cuando sus ojos encuentran los míos su rostro es una completa interrogante.
—¿Quién era?
—No lo sé, una tal Eveleen.
Esto no puede ser cierto, lo más probable es que esté soñando o esto sea una jodida broma.
— ¿Eveleen qué? Bruce —Puedo sentir los trompicones de mi corazón en la garganta.
—Eveleen Anderson.
A la mierda respirar.