Cap 3 | Mía

1878 Words
Pov Alex Nati, por las noches, cuando las estrellas iluminan mi habitación me siento a solas y le hablo a la luna intentando llegar a ti con la esperanza que estés del otro lado hablándome también. Sin ti todo es más triste y gris... sólo quiero gritar a los vientos que te quiero a mi lado, que el amor que me has dado me hace falta para respirar. Todo lo que quiero no es nada más que escucharte porque si pudiera ver tu rostro una vez más sería el hombre más feliz, te diría cuanto te amo y lo mucho que te he extrañado. Cuando te fuiste morí por dentro, me acosté en mi cama y lloré toda la noche solo, sin ti a mi lado. ¿Por qué me dejaste?. Lo que quiero y todo lo que necesito eres tú, tu sonrisa, tu dulce voz, tu mirada, tu aroma, tus abrazos, extraño el tiempo que pasábamos juntos, extraño todo de ti mi amor. Cada noche miro al cielo pensando en ti, imagino que eres tú y me pongo a llorar, me pregunto como estás o que harás. Tantos días, años que han pasado, anoche te he soñado, sañaba que estabas a mi lado y me decías yo te amo y jurabas por siempre estar a mi lado, pero a media noche desperté y me di cuenta que solo te soñé. Tenía un vacío imposible de explicar, no aguanté más y me puse a llorar. No sé que hacer, te extraño tanto. Nunca pensé perderte y perderte así mucho menos. No encuentro un consuelo, una salida para el gran dolor y vacío que hay en mi corazón. ¿Por qué diosa Luna? ¿Por qué me la quitaste?. Nati, te extraño tanto que no puedo hacer más que pensar en ti día y noche. Aún me cuesta creer que no estás y jamás regresarás. Pero apesar de todo lo que los demás digan yo sé que no es cierto, algo en mi no lo acepta y no cree que tu no estés más en este mundo. —Alex, Alex necesitamos hablar —tocan la puerta, desganado y sin ánimos me levanto a abrir. —¿Qué quieres Jess? —vuelvo a la cama en donde me siento en la orilla mirando al suelo. La escucho acercarse para luego sentarse a mi lado. —Escuché que discutiste con Elías, ¿qué pasó? —pregunta ella acariciando mi cabello. Después de haber hablado con Elías subí a mi habitación, necesitaba estar solo, solo con mi dolor y soledad que han sido mis compañeras desde aquel fatídico día en el que lo perdí todo. Aun con los largos años transcurridos me cuesta hablar de ella sin sentir un nudo en la garganta y me invadan las ganas de llorar. —Si no quieres hablar al respecto esta bien, pero aclárame algo —guarda silencio unos segundos para continuar —¿qué significa Brenda para ti?. Suspiro frustrado, ella también viene a hablar de lo mismo y en éste momento lo menos que quiero es hablar del mismo tema. Pero lo mejor será aclarar bien las cosas de una buena vez para evitar que hayan malos entendidos, paso una mano por mi rostro para posar mi mirada en ella. —Toda su manada y su familia fue exterminada por los demonios, no podía dejarla sola en medio del bosque corriendo peligro, así que le ofrecí quedarse con nosotros. No te voy a negar que es atractiva, pero no siento nada por ella, y-yo... sigo amando a Nati y así será hasta que muera, nadie la va a reemplazar —veo como una leve sonrisa aparece en sus labios. —Me alegra escuchar eso, jamás dudé de ti, seré sincera contigo. Cuando la vi entrar a la mansión contigo tomada de la mano creí que era alguna conquista tuya, pero luego me di cuenta que no era así —sonríe. —Jamás traicionaria a Nati, aunque no esté a mi lado sigue siendo mi mate —aparto la mirada al sentir mis ojos picar como siempre pasa al nombrarla. —¿Alex, puedo preguntarte algo? —no digo nada pero ella tampoco espera y continúa—, ¿tú estás buscando a Natasha? ¿contrataste a alguien para que la buscara?. —¿Que si es cierto? —la miro—, tu sabes que no me resigno, no acepto que esté muerta, yo sé que no lo está Jess, algo en mi me dice que está viva por eso he contratado hombres para que la busquen o almenos para estar seguro que de verdad murió. —Alex, sé que es difícil de aceptar pero ella murió, ya no está con nosotros, no debes de mortificarte con eso. Hay que aceptarlo, todos lo hemos hecho solo faltas tu para que puedas continuar con tu vida, a ella no le gustaría verte en este estado —posa sus manos en las mías apretandolas levemente. —Jess, no puedo, no puedo aceptarlo ella es mi mundo, mi universo entero y sin ella en mi vida no puedo continuar, jamás volveré a ser el mismo. Desde que la perdí no puedo dejar de culparme por lo que pasó, no la pude proteger, ni a ella ni a mi madre y ambas se han ido —las lágrimas comienzan a correr por mis mejillas —la manada no merece un Alpha como yo, si no pude proteger a mi familia ¿como voy a proteger a una manada entera?. —¡¿Alex O'Brien estás escuchando lo que estás diciendo?! —me regaña elevando su voz—. Deja de decir estupideces, tu eres un gran Alpha. En lugar de estar pensando cosas que no valen la pena deberías de preocuparte por ti, si de verdad crees que Natasha está viva entonces tienes que estar bien para cuando ella vuelva a ti. Si tú estás seguro de que ella sigue viva yo te creo, ya pasé por algo parecido y apesar de lo que los doctores decían nunca perdí las esperanzas de que estaría bien. La miro por unos segundos, Jess tiene razón, no puedo estar lamentándome por cosas que ya pasaron y que por mucho que quiera no van a cambiar. Si Nati sigue viva y vuelve a estar conmigo debe verme bien, y aunque no fuera así debo seguir por ella. —Tienes razón, te prometo que trataré de estar bien, también te prometo que averiguaré la verdad de lo que pasó con Nati —ella asiente sonriendo. Más tarde... —¿Y dices que la encontraste en el bosque? —pregunta curioso. —Así es, estaba sola, su manada fue atacada y asesinada por los demonios incluida su familia. No tiene a nadie, así que le ofrecí vivir aquí —le explico. Después de hablar con Jess estuve encerrado en mi habitación todo el día hasta la noche que quise salir a despejar mi mente. Decidí ir al lago donde solía venir de niño, hace mucho que no venía. Claro que me encontré con Justin ya que él también conoce éste lugar, ambos solíamos venir cuando tan solo eramos unos niños. Aquí se siente mucha paz, me sirve para pensar. —Es como cuando atacaron la manada de Nat y la encontraste. Que coincidencia ¿no crees? —dice con la vista en el lago. Eso mismo pensé yo cuando la conocí. —Sí —suspiro pesadamente. —¿Y cuantos años tiene ella? —pregunta después de unos minutos de silencio. —Quince o dieciséis creo, la verdad no sé, no le pregunté —contesto restandole importancia. El silencio reina unos minutos hasta que él vuelve a hablar. —¿Todavía te culpas por la muerte de Nat? —pasan unos segundos de silencio en los que ninguno dice nada, cierro los ojos dejando salir un suspiro. —Cada m*****o día —respondí abriendo mis ojos fijandolos en el lago de aguas cristalinas que reflejaba la luna. —No es tu culpa —instantáneamente poso mi mirada en el. —Claro que es mi culpa ¿cómo no serlo? ¡si por mis idioteces ella está muerta!. Si tan solo hubiera matado a esos malditos antes que todo ésto pasara seguiría a mi lado —apreto mis puños lleno de furia y dolor. Lo que más deceo es encontrar al m*****o de Allan y matarlo, lo torturaré, le haré pagar por todo el daño que me ha hecho. Me pongo de pie lleno de furia y con ganas de destrozar algo, o más bien alguien. —¿Qué haces? ¿A donde vas? —se pone de pie rápidamente. —Iré a cazar por ahí —contesto mientras me alejo de él. Solo espera a que te encuentre Allan y desearás no haber nacido. —Dominic: Lo vamos a destrozar. —Alex: Eso es seguro. Después de cazar ahora me dirijo de regreso a la mansión. Tengo más claras las cosas, voy a regresar a mis labores de Alpha y buscaré a los malditos causantes de toda esta m****a, terminaré lo que debí hacer hace mucho tiempo. Estaba llegando a la puerta cuando escuché una voz que me llamaba, volteo en dirección de la persona. —¿Alex, estás bien?, me quedé preocupado por ti —pronunció una vez llega hasta mi. —Sí, estoy bien solo necesitaba despejarme y estar solo —contesto —pero pasa, tengo que hablar contigo de unos asuntos. Ambos entramos y seguimos hasta la sala donde estaban Elías junto a Jess. Saludamos mientras nos sentamos en el sofá frente a ellos —¿donde está Brenda?. —En su habitación, le dije a las empleadas que le prepararan algo ya que no ha comido nada desde que llegó —contesta Jess, solo asiento. —¿Ya trajeron las cosas que encargue para ella? —pregunto. —Sí, hace poco trajeron todo ya mande a que ordenarán todo en su habitación —me sorprende que Jess haya hecho todo eso ya que nunca se metió en cosas que pasaban en la mansión o la manada, siempre se mantenía al margen y era mamá la que me ayudaba en asuntos referente a la mansión. Debe ser por la muerte de mamá ya que era ella la que me ayudaba con algunos asuntos cuando no me encontraba. Pov Justin Estaba tan metido en la conversación con ellos hasta que un exquisito aroma a vainilla inundó mis fosas nasales distrayendome completamente. —Frank: ¡Mate!. Exclamó mi lobo feliz, inmediatamente me puse de pie ocasionando que todos clavaran sus miradas en mi extrañados por mi recién acción. —¿Justin, qué pasa? —preguntó Alex. Ignorandolo me dirijo en dirección del aroma olfateando el aire hasta llegar al patio de la mansión donde veo a una chica de cabellos negros, tez pálida y ojos verdes esmeralda, era muy hermosa, hechizado ante tal belleza me quedé parado contemplandola. —Frank: ¡Mate, ve por ella!. Volvió a decir mi lobo emocionado, embobado por la hermosa joven caminé hasta acorralarla entre mi cuerpo y la pared, inhale el exquisito aroma que me envolvía, era como una droga personalizada. —¡Mía! —exclamé con mi rostro en su cuello inhalando su embriagante aroma.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD