¿El chico más popular y guapo de la universidad me ha invitado a salir?

1035 Words
— ¡Pero apúrate! — le grité a Jonathan por el celular y colgué la llamada antes de que él pudiera decirme algo. Pronto, cuando menos lo esperé, Jonathan estaba ya dentro de mi habitación, y ahora, estaba ayudándome a escoger que de mi ropa iba a ser la perfecta para aquella cita que sería mía esa noche. Aunque no entendí muy bien el porqué Mason Hugh, el chico más popular, guapo y millonario de toda la universidad, me había invitado a salir a mí y no a alguna de las chicas que estaban detrás de él, muchas de las chicas que se morían por él, no, la verdad no me lo explicaba, yo era una nerd y no era nadie a su lado, pero bueno, finalmente, y podía aprovecharme de ello en este instante. Jonathan terminó por escogerme un sencillo short de color n***o que quiso combinar con unas medias veladas que él tenía en su armario, claro que primero fue por ellas aprovechándose del momento en que yo me estaba vistiendo, además del short, me hizo combinarlo con una blusa, bueno, no era exactamente una blusa, era un top que había sido regalo de mi prima Janeth que compró para mí una noche que fuimos de compras con mi tía al centro comercial. Yo le había exigido a Janeth que no se pusiera de terca a querer comprarme cosas que finalmente no iba a necesitar nada por qué mi closet estaba más que completo, pero aun así, parece que ella de manera atrevida y sin recibir mi permiso, decidió meter esa compra que no había sido nunca para mí, en realidad, ese top era de ella, pero se aprovechó de que yo estuve un momento distraído de hacer mi maleta por qué ella ese día me estaba ayudando, y entonces, metió ese top en mi maleta, y yo no me di cuenta sino hasta que llegué a la universidad y encontré mi habitación y me adueñé de mi lado del closet. Jonathan vio aquella blusa refundida en lo más profundo de mi closet, y decidió que lo usara por qué el resto de mi ropa no le gustaba diciendo que no era lo más adecuado para mí, él quería que me viera diferente por qué siempre me veían era con vestido, con jeanes, y hasta algunas veces luciendo como si fuese un hombre. Jonathan se quedó boquiabierto al mirarme cuando me vio ya vestida con lo que él ha escogido para mí, de hecho, el comentario que me dijo hasta me hizo reír. — Créeme que si no fuera gay, estaría en este momento quitándote la ropa con la mirada, te ves maravillosa, no entiendo por qué nunca te vistes, así para ir a clases — dijo Jonathan cuando me entregó las medias en las manos para que yo me dispusiera en ponérmelas. Me acerqué a mi cama, y me senté en la orilla, yo no quería tener que vestirme así, pero ya lo había hecho, si me desvestía y me iba con lo que primero me encontrara en mi closet, Jonathan se iba a enojar tanto conmigo que iba a ser capaz de hasta terminar cortando mi ropa en miles de pedacitos con una tijera con tal de hacerme ir de compras para cambiar todo mi guardarropa. — Por qué si no lo recuerdas, estoy estudiando para ser abogada, no para ser prostituta, así que, no puedo lucir, así si quiero que me tengan respeto para ganar los casos, ¿No crees? — le respondí intentando no sonar demasiado grosera con mi comentario. Pero Jonathan me ha sonreído. — ¡Así se habla, amiga! — me dijo él — Muy bien, termina de vestirte que aún tenemos tiempo de que te pueda peinar ese cabello por qué así no voy a dejarte ir, el cabello lo es todo mi amor. Reí con su comentario, y terminé en apurarme por ponerme las medias negras que él me había prestado, ahora recordando y preguntándome a mí misma para que las estaría usando Jonathan si nunca lo veía traerlas puestas. — Por cierto, ¿Para qué tienes estas medias si nunca veo que las usas? — le pregunté. Jonathan se ha puesto colorado de las mejillas, supe que sintió un poco de vergüenza admitir una de sus más grandes fantasías sexuales conmigo. — Las uso para el sexo, cariño, ¿Para qué más? Me gusta verme sexy para cuando quiero divertirme con un bombón — dijo él. Terminamos por reírnos más, y cuando las risas acabaron, Jonathan se dispuso en querer arreglarme el cabello, sacó una plancha alisadora de cabello que mi compañera de habitación tenía guardada en uno de sus cajones de mesitas de noche, y empezó entonces a alisarme el cabello, y cuando finalmente pudo terminar de hacerlo, él acabó por arreglar las puntas de mi cabello dejando que estas cayeran en ondas. Al mirarme en el espejo, me sorprendí, nunca me había visto vistiendo un look como ese, y nunca creí que ese look sería mi perdición, mi peor vergüenza en la universidad. Jonathan estaba orgulloso de mí. — Amiga, te ves preciosa, ahora, deja que te tome un par de fotos para publicarlas en tu i********: — dijo él mientras me miraba a través del espejo que teníamos enfrente nuestro. — Pero no tengo cuenta de i********:… — le contesté. — No te preocupes por eso, ahora la tendrás por qué ya mismo me encargaré de crearte una — dijo él cuando sacó su celular de su bolsillo. — ¿Qué? ¿Con qué correo piensas crearla? No vayas a usar el correo de la universidad para eso, por favor — le he dicho sintiéndome espantada ante la idea de que realmente él iba a ser capaz de crear esa cuenta a mi nombre. — Ya, cálmate, respira, deja de estar estresada todo el tiempo, por eso que nadie te invita a salir — dijo él mientras miraba su celular. Aquel comentario en serio, si me había molestado, había sido el comentario más imprudente que él había hecho en este momento. — ¿Qué mierda acabas de decirme? — le he preguntado a Jonathan, me fue inevitable no hablarle estando enojada.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD