- Me puedo quedar contigo??
- Que?? acaso estas loco!! ni siquiera se quien eres y tampoco puedo tenerte cerca!! - Refriéndose a la voz y las manifestaciones de su cuerpo al tenerlo cerca.
- Ángel, pero-- pero no puedes estar solo
- Y como sabes que estoy solo??
- Sé que solo tenías a tu tía, si no quieres hablar no haré ningún ruido, solo déjame estar cerca por favor...
Ángel lo mira guardando silencio pensando.
Por qué querría estar a mi lado, si supiera que este Gab constantemente me ordena para que acabara con él, no estaría pidiéndome estas cosas, con todo esto no lo he oído en estos días, ahora solo quiero saber a quien es que debo de llamar, debo apresurarme a buscar esa tarjeta...
- Ángel?? - Pregunta Dilan sacándolo de sus pensamientos. este no responde y gira para continuar caminando en dirección a su casa, Dilan se queda un momento viendo como se alejaba pero como este no se negó continuó detrás de él hasta llegar a su casa.
Cuando Ángel pasa la llave por el cerrojo del gran portón de madera mira a un lado, Dilan se había detenido a unos pasos.
- Vas a pasar?? o piensas quedarte allí todo el día??
- Gracias... - Responde con una sonrisa de alivio dejando notar unos tímidos hoyuelos y una hermosa dentadura, Ángel queda en silencio mirándolo por un momento para luego ingresa a su casa.
La casa era acogedora, pero fría y silenciosa con las luces todas apagadas.
- Puedes quedarte en la sala... - Dice Ángel de forma áspera, como podía ser amable? si en todo el día con Dilan a un lado su marca ardía en gran manera al igual que sus ojos, pero aun siendo grosero este no se alejaba.
Debería de aprender a vivir con este dolor acaso?? - pensaba Ángel con molestia dejando las llaves sobre una mesa que se encontraba a un lado de la puerta.
- Sabes cocinar??
- Eh?? Pregunta Dilan con asombro.
- Lo digo por ti, si quieres comer prepárate alguna cosa, yo estaré en mi habitación - Dice Ángel subiendo por las escaleras.
- Si cocino algo, lo comerías?? - Se apresura Dilan a preguntar antes de que este desapareciera por las escaleras.
- No, solo prepárate para ti, no tengo apetito - Responde Ángel deteniéndose sin mirarlo en uno de los escalones para luego continuar.
Dilan se dispone a ir a la cocina para ver que podría hacer para levantarle el ánimo a este chico aunque sea un poco.
Ademas no puede estar mucho tiempo sin comer, podría enfermar y no tendría quien lo cuidara.
Mientras terminaba de ser servir la mesa Dilan llama a su madre para informarle que lo que estaba sucediendo.
... Maa... hoy no iré a casa
... Por qué cariño??
... Me quedaré con mi amigo, ya te conté que perdió a su tía, no puedo dejarlo solo...
... Estas seguro de lo que estas haciendo cariño?
... Por qué debería de dudar maa?
... Es que apenas lo conoces, solo estoy preocupada por ti...
... No me pasará nada maa, es un buen chico... no puedo dejarlo solo en estos momentos
... Solo ten cuidado y llámame para buscarte...
... Esta bien... te quiero maa... - Dice cortando la llamada.
- Tu amigo?? te refieres a mi?? - Pregunta Ángel bajando las escaleras un tanto molesto y sorprendido a la vez, nunca antes había tenido uno.
- Lo siento, tuve que decirle a mi madre que eras mi amigo para que dejara quedarme...
- Y quien ha dicho que podías quedarte?? si te dejé pasar fue solo para no ser tan grosero...
- Ángel?? puedo quedarme?? no te molestaré
- Que es lo que quieres Dilan?! - Levanta la voz
- Solo quiero protegerte!
Ángel queda en silencio mirando fijamente a los ojos grises de Dilan, este pareciera querer conquistarlo hechizandolo.
- No necesito que me protejan, que acaso no entiendes que quiero estar solo - Dice Ángel con la mirada triste y la voz raspada por el nudo que se le formo en un segundo.
- Ángel... se que no me conoces, pero no me alejes, yo solo quiero que no te sientas solo, me imagino que no es fácil para ti en este momento, pero no es peor que estuvieras aquí solo??
Dilan tenía muchas ganas de abrazarlo y consolarlo, pero no podía acercarse, mientras mas cerca se encontraban mas le dolía su cuerpo, pero estaba dispuesto a tolerarlo. Por momentos pensaba porque se preocupaba tanto por él, si apenas se vieron una vez en la universidad, todo empezó por la curiosidad que tenía porque su marca ardía y sus ojos cambiaban de color al tenerlo cerca, pero ahora en verdad quería estar allí sin pensar en todo eso.
Ángel suspira profundo notando que no lograra deshacerse de Dilan fácilmente
- Esta bien, puedes quedarte en la sala pero mañana ya te iras de aquí - Responde rendido
- Tienes hambre?? la comida ya está terminada
- Ya te he dicho que no - Responde Ángel mientras Dilan busca un plato para servir de la olla en la cocina.
- Estas seguro?? - Pregunta Dilan destapandolo dejando libre el aroma a una rica sopa de fideos, que Ángel queda tentado por lo delicioso que olía, en verdad era imposible negarse a ese aroma a su platillo favorito, justo como su tía Isabel lo hacía, pero esta tenía un toque especial que no podía descifrar.
- Hmmmm esta bien, solo para no ser grosero... - Responde Ángel con un toque de nerviosismo provocando que Dilan volviera a sonreír notándose los tímidos hoyuelos.
- Que te parece gracioso?? - pregunta Ángel sentándose a la mesa.
- Nada, solo espera... te serviré...
Ambos estaban sentados uno frente al otro, mientras sentía que sus marcas ardía cada vez mas, pero los ignoraron, en verdad disfrutaban la rica comida y la compañía, un momento solo por un momento deseaba dejar de pensar en el gran dolor que estaba viviendo.
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... Hola, mi nombre es Ángel Crofs...