Eilé tomó un avión, llegó alrededor de las cuatro y media de la tarde a España. Desesperada pidió información en recepción, sin respuestas, giró la cara y vio a quien tanto buscaba salir de un ascensor acompañada de dos hombres serios con trajes oscuros, vestía completamente de n***o, su cara enrojecida cubierta de lágrimas de dolor. Caminó hacia ella casi corriendo por el inmenso piso de marmol. Xandría se veía pequeña, minúscula, tímida y asustada. No era la misma, esa no era la feroz Ama a la que había conocido. La abrazó sin oponerse, sin pensar en los problemas previos. Esas dos tenían demasiada historia antes de todo y Xandría lloró con libertad sobre su hombro. -Lo perdí, Eilé, lo perdí para siempre- sollozó lamentándose, Kamal acababa de fallecer, tres días después de que ella l

