Habían pasado varios días y Lucca aun no había regresado, Michell y Amelia no estaban perdiendo el tiempo pues con ayuda de Lucía comenzaron una terapia por las tardes y en su tiempo libre se divertían juntas. Amelia le enseñaba a Michell como ser un poco mas atrevida y coqueta, no tenía nada que perder pero sí mucho que ganar. Estaba progresando y se reían mucho en el proceso. Un día Ángela llamó a Michell de madrugada. —Hola Michell, sé que es de madrugada allá, pero debo darte la noticia—le dice Ángela apenas atiende. —¿Qué ocurre?— Pregunta Michell con voz somnolienta pues ella ya estaba dormida. —Es tu padre, lo hallaron muerto en su casa. Al parecer sufrió un coma etílico y se ahogo con su propio vómito. Se hizo el silencio, Michell preocesaba las palabras de Ángela que se te

