NARRADOR OMNISCIENTE
Mientras Liam bailaba con el misterio de la noche rodeado de las luces que brillaban al son de la música, Amanda lo observaba con desaprobación, a su lado Daisy quien veía a la hermosa enmascarada que bailaba con Liam con mirada de odio porque ella quería ser quien estuviera bailando con el, pero el chico ni caso le hacía, nunca de hecho
—Amanda, prometiste que después de cerrar ese trato, ibas a ayudarme a conquistar a Liam— reprochó Daisy, quien era una chica rubia pero no de nacimiento, su cabello había pasado por más procesos que un experimento de laboratorio, tenía dinero y mucho aunque no tenía nada de educación, pero aún así tenía un talento único.. conseguía todo lo que quería aunque no tuviera idea de por qué lo quería en primer lugar y tampoco se detiene a pensar en las consecuencias de sus actos, Amanda había logrado apaciguarla por años prometiendo que ella la iba a ayudar a casarse con Liam y eso es lo que las dos estaban determinadas a conseguír, el padre de Daisy es el dueño del club social al que Amanda ama frecuentar y el dinero de su familia es lo que ella necesita para seguir viviendo como está acostumbrada..
—Tranquila cariño— respondió Amanda con fastidio pero fingiendo amabilidad —Mi hijo está buscando un inversionista, si tu padre lo ayudara, tu tendrías oportunidad de estar más cerca de Liam ¿no crees?— le dijo para manipularla a su conveniencia
—Esa es una excelente idea, hablaré con papá mañana mismo ¡ahora solo quiero bailar una canción con mi mald¡to novio! ¿quien es la puta con la que baila?— dijo la rubia exagerando su berrinche, Amanda respiro para contenerse y forzó una sonrisa, iba a hacer que Liam baile con Daisy a como de lugar, porque de eso dependía su estrategia para conservar su nivel de vida, Amanda la tomó de la mano y avanzó hacia la pista, tenía una copa en la mano y estaba dispuesta a usarla para separar a Liam de aquella mujerzuela, la cosa es que Liam la sostenía con mano firme en la espalda como si temiera que si la soltaba se escaparía, Em por su parte intentaba convencerse de que aquello era solo un baile, pero su respiración temblaba cada vez que se acercaba un poco más, Amanda avanzaba hacia ellos ensayando en su mente ese movimiento torpe y esa disculpa que los harían separase, pero Liam se dió cuenta de las intenciones de su madre, y se interpuso sin pensarlo, el se movió y la cubrió con su cuerpo y el chorro de vino que debió ser para ella, terminó sobre él dejando una enorme mancha carmesí en su camisa blanca, el silencio fue inmediato pero su mirada fija en su madre decía más que mil palabras, atrás de ella estaba Daisy, quien sonreía con los brazos cruzados, no importaba como, los habían separado al fin..
Amanda se disculpa hipócritamente, no era lo que esperaba pero consiguió separar a su hijo de esa mujer, Stw se acercó en segundos y se llevo a Em lejos del escándalo, caminan juntos hacia el jardín seguidos por Maya
—¿Estás bien corazón?— le preguntó Stw
—Si, gracias por sacarme de ahi— respondió ella
—Sabes que ese vino era para ti ¿Cierto?— hablo Maya llegando a la escena
—Lo era— confirmó Em
—¡Esa bruja! desde que te.. desde que Emma se fue ¡no ha hecho más que tratar de unir a Liam con la prófuga del ácido fólico esa!— dijo Maya enojada
—Tranquila amiga, debemos seguir con el plan, yo estoy bien, vayan y arreglen todo con Adrew— les pidió Em
—Yo puedo hacerme cargo Emilia, no deberías quedarte aquí sola— dijo Stw
—Solo necesito un minuto, estaré bien, vayan a convertirme en la nueva inversionista de Liam— insistió Em, ella en realidad necesitaba ese minuto a solas, no entendía por qué había aceptado bailar con Liam en primer lugar y menos entendía lo que sintió al hacerlo, su corazón la quería traicionar y ella no lo iba a permitir, pero el que Liam la haya protegido de esa manera, logró tocar fibras y eso le daba miedo, por lo que se determinó a mantenerse alejada de el
—Creo que al menos merezco saber tu nombre ¿no?— Habló el susodicho justo a sus espaldas, Em se quedó paralizada un segundo, respiró profundo intentando contenerse, quizá fingir que el sonido fuerte de la música le había impedido escuchar, pero el se acercó tanto, que sentía la calidez de su respiración chocar en su oído, y no pudo más
—Te daré algo mejor— le respondió ella con una sonrisa y sin siquiera pensarlo, unió sus labios con los de él, lo tomó por sorpresa, el odiaba besar a las mujeres, las hacia suyas, como un desfogue y era todo, pero al sentir los labios de Emilia se le olvidó hasta su nombre, no tenían que estar ahí, al menos ella lo tenía claro y no le importo
—Vamonos de aquí— le dijo el entre besos, sin soltarla
—No— respondió ella y encontró su boca de nuevo, el tocaba el cielo con solo ese beso y no quería que nadie los interrumpiera
—Alguien puede vernos— insistió el, sin dejar de besarla
—Que vean— añadió ella, perdida en lo que están sintiendo, pero consciente que de ahí no saldría con el
—No se quien eres— le dijo Liam al tomarla por el trasero para levantarla, ella enroscó sus piernas al cuerpo de él
—Y no lo sabrás— confirmó ella al empezar a desabotonar su camisa, el se dejó, con prisa ella lo hizo pero cuando separaron sus cuerpos para deshacerse de la prenda, ella se paralizó, y no por el escultural y bien trabajado cuerpo de Liam, sino por el tatuaje que adornaba su pecho, ese cursi y bobo tatuaje que se habían hecho hace años, sus ojos se llenaron de lágrimas que el no podía ver y eso bastó para que ella se dejará llevar, el roce de su cuerpo contra el suyo era un castigo para los dos, el levantó el vestido y deslizó sus dedos por su entrepierna, que ya estaba húmeda en totalidad
—¡Carajo! no sabré quién eres, pero tú.. no me vas a olvidar— le susurró Liam al oído, liberó su polla y sin más la embistió, Em mordió el hombro de Liam para callar su grito al sentirse completamente invadida, no había estado con nadie en años —¡Demonios! estas.. ¡AAGH! perfecta— siseo Liam mientras las uñas de Em se enterraban en su espalda, la embistió sin piedad, pero él estaba a punto y no encontraba manera de controlase —Vamos, termina para mi— le pidió él al oído y ella obedeció sin poder evitarlo, se corrió arañandole la espalda y mordiendo su piel para evitar gritar su nombre, el le mordió el cuello levemente al sentir sus paredes apretandolo o casi estrangulando su polla, sudando y jadeando se quedaron así por unos segundos, ambos aún perdidos en el placer y en las sensaciones que no habían vuelto a sentir desde hace años, ambos lo tuvieron claro al momento que empezaron, pero solo uno sabía la verdad... ella cerró los ojos al cear en cuenta lo que había hecho, lo besó castamente antes de soltarse —No intentes seguirme— suplicó ella en un susurro, acomodo su ropa y aún con las piernas temblando, se fue de ahí dejando a Liam completamente confundido y extasiado a la vez, sin tiempo a reaccionar, fue como una ola que no vió venir y lo peor de todo es que en su mente el estaba haciendo aquello con Emma, medio acomodó su ropa y recargó su cuerpo en el árbol de nuevo, tomó el puente de su nariz, se quedó temblando, con el corazón golpeando en el pecho, sin saber si reír, llorar o simplemente dejarse caer, pero una mensaje lo sacó de su trance
ANDY:
Tenemos al inversor ¿Dónde diablos te metiste?
Y Liam solo le respondió —Excelente, hablamos mañana— no podía decirle más, no podía admitir que en su cabeza le hizo el amor de nuevo a Emma y aunque no estaba nada perdido, el no lo sabía...