Demasiado tarde para verme

1338 Words

No encendí la luz al entrar a casa. El sol que se filtraba por la ventana bastaba para ver el polvo suspendido en el aire, flotando igual que mis pensamientos. Dejé la mochila sobre la silla, sin ganas de abrirla. Tenía la cabeza llena de voces, miradas y preguntas que no había hecho. Todo el día había sido un ruido constante, incluso dentro de mí. Me senté en la cama y, por costumbre, miré el móvil. Una notificación brillaba en la pantalla. Un número desconocido. Solo dos palabras: “Necesito hablar contigo. —D.” El corazón me dio un salto. Lo supe antes de leerlo por segunda vez. Dante. Me quedé mirándolo, inmóvil, como si fuera una trampa. ¿Cómo había conseguido mi número? Nunca se lo di. Nunca hablamos más de lo necesario, y cuando lo hacíamos era en plural, en ese tono

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD