—Sergio de verdad que no hace falta que me acompañes a comprar ropa, puedo ir con mi amiga. —Cualquiera diría que soy un monstruo y que te da miedo pasar tiempo conmigo. —No sea tonto, solo que siento que tú tienes cosas más importantes que hacer que estar conmigo haciendo esto. —Pero si fui yo el que te dijo de hacerlo —ríe por la falta de sentido en mis argumentos. Es verdad, él me lo dijo y ahora está cumpliendo. Tras acabar nuestra jornada laboral, me ha llevado en su coche hasta el centro comercial, hemos estado almorzando en una hamburguesería y ahora estamos inspeccionando las tiendas de ropa. Parece que esto no me gusta por todo lo que me estoy quejado, ¿verdad? Pues no, eso se aleja mucho de la realidad. Cada minuto que pasa descubro que me encanta pasar tiempo con él, que no

