Desconsolada

826 Words
—Una biblioteca. Sabrina le miraba pensando, veía a su padre muy seguro de la propuesta. —¿Una biblioteca? ¿Por alguna razón en concreto? —Bueno, creo que es un proyecto que te puede facilitar ponerle imaginación, ser creativa. Y creo que en un futuro puede ser algo aprovechable. —¿Aprovechable? Esos proyectos se quedan en la universidad, nadie les hace caso nunca más en la vida papá. Su padre le sonreía, confirmándole con la cabeza lo que ella decía. Inesperadamente apareció Daniel al lado de Sabrina, Victor le miró, miró a su hija, Sabrina entendió que algo pasaba, giró la cabeza y se encontró con Daniel, la cara que hacía el chaval lo decía todo, estaba destrozado. Victor se levantó, cogió su cerveza y el plato de jamón. —Me llevo esto, Daniel siéntate por favor, creo que tenéis que hablar. Victor se sentó en la barra, Mariah se acercó para interesarse, había visto que algo pasaba. Daniel se sentó en el lugar de Victor, Sabrina le miraba la cara sin saber que decir, aunque en su interior lo tenía claro, Carly lo había dejado. —¿Qué ha pasado Daniel? ¿Es por Carly? —Supongo que ya lo sabes… —No, no sé nada de ella, desde el sábado pasado que no me contesta el teléfono, en la universidad me ha estado evitando, no he podido hablar con ella de nada. Daniel miraba al techo, era peor de lo que pensaba, Carly se había alejado hasta de su mejor amiga. —El lunes por la noche, Carly me dijo que necesitaba algunos días para aclararse, que habían pasado cosas, que necesitaba meditar, por supuesto se negó a decirme que había pasado, yo tampoco quise darle demasiada importancia, como habíais presentado el proyecto ese mismo día, pensé que sería algo de los estudios. No tuve noticias suyas… A Daniel se le pusieron los ojos vidriosos, Sabrina se dio cuenta que estaba muy jodido, le apretó una mano dándole ánimos. —Hasta esta tarde, cuando he salido del trabajo, me estaba esperando. No me ha dejado ni darle un beso, directamente me ha dicho que teníamos que dejarlo, no he entendido nada, he intentado hablar con ella, no ha querido. La he visto diferente, no parecía ella, no lo entiendo Sabrina, si encima me dices que contigo tampoco quiere saber nada, no sé qué pensar. —¡Ay Daniel! Me parece que Carly se está metiendo en algo muy feo. En ese momento llegó Mariah, le dejó una cerveza delante a Daniel, le dijo que le invitaba Victor, los dos se giraron dándole las gracias, Victor levantó la mano para darse por enterado. —¿Qué quieres decir con algo muy feo? ¿Qué sabes Sabrina?— Sabrina hizo una mueca, sabiéndolo no le había dicho nada a Daniel antes, pero tenía que hacerlo. —Conoció a un chico, cuando estuvimos haciendo el trabajo del proyecto, una compañera me dijo que ese chico no era bueno, hablé con ella, se lo dije, la verdad es que nunca pensé que pudiera llegar a nada, por lo visto me he equivocado. Estoy preocupada por ella… —¿Cómo que conoció a un tío?— Se preocupaba Daniel. —Un tío que estaba con otro grupo, en la casa, éramos dos grupos haciendo el trabajo. —Así que está con otro tío ¿Es eso? ¿Se ha enamorado de otro? Sabrina le miraba con pena, se imaginaba lo mal que lo tenía que estar pasando. —Lo peor, es que le van a hacer daño, se va a pegar una hostia de campeonato. —Lo peor, es que me ha dejado a mí por un imbécil ¿Es eso lo que quieres decir? —Perdona, ya sé que contigo se ha portado muy mal, pero es que yo pienso en los dos. Me preocupáis los dos… —¿Qué más sabes Sabrina? —Nada, ya te he dicho que conmigo no habla, es que ni la veo últimamente por la facultad. —De estos últimos días no, de antes, de cuando todavía se suponía que estaba bien conmigo, de cuando estabais haciendo el dichoso trabajito. —En los descansos vi que empezó a hablar con ese chico, no fui la única, por eso una amiga del grupo me advirtió… —Sí, ya sé que te avisaron que el tío era un cabrón… Pero tú ¿Los vistes besarse o algo?— Preguntaba molesto Daniel. Sabrina miró para otro lado en silencio, que hacía, le decía que Carly le confesó que se lo había follado, o se callaba. —Mira Daniel, yo no he visto nada directamente, si alguien tiene que darte explicaciones, esa es Carly, puede que ahora no, pero estoy segura que llegará un momento que podrás pedírselas. —Que putada, pero que putada, me ha tirado por el suelo mi vida… Ahora sí que lloraba totalmente hundido, Sabrina lo consolaba como podía.
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