No hay palabras que puedan transmitir lo furiosa que estoy porque Renzo cree que ya puede controlarme. No llevamos ni un par de horas casados y ya está dictando quién va a estar en mi vida y quién no. Tengo que ver cómo escoltan a mi madre fuera de la casa de Donato, y nadie hace nada por detenerlos. ¿No hay ningún respeto por mi familia? ¿O por lo que yo quiero? Sí, mi madre puede ser dura, pero cuando la conoces de verdad, ves otro lado de ella. Después de la boda, se me permite quedarme en mi casa unos días más antes de la luna de miel, tras la cual tendré que mudarme a la casa de Renzo, lo que señala el fin de la vida tal y como la conozco. La pelea que tuvimos en la boda me pesa mientras empiezo a empacar otra caja. No entiendo por qué se altera tanto. Está claro que no le im

