Después de detenernos en la gasolinera, cierro los ojos, pero no puedo dormir. Todo lo que puedo pensar es en lo que ha pasado entre Renzo y yo estas últimas dos noches. Él fue tan emocional, apasionado y decidido que me hace cuestionarlo todo. Quiero decir, ¿realmente me ama? ¿Hablaba en serio cuando dijo que volvería a ser suya? Una parte de mí se encendió en llamas cuando dijo esas palabras, y quería acercarme a él y besarlo como si me fuera la vida en ello. Eso es todo lo que he querido desde que rompimos: una oportunidad de estar juntos de nuevo, de ser algo, porque sentimos que nos pertenecemos, puedo sentirlo. Pero todavía hay esa vocecita dentro de mí que me recuerda el dolor que me causó. Me dejó. Me dejó, y apenas sobreviví. Me ahogué en alcohol y traté de festejar para o

