--- Gabriel Las mentiras más largas se sostienen en las bocas más silenciosas. Y Cassandra guardó silencio cinco malditos años. Hasta hoy. Estaba en la sala de interrogación, con las muñecas hinchadas por las esposas. Marco la tenía controlada. Luca encendió la grabadora. —Habla —dije—. Y no respires si no vas a decir la verdad. Ella bajó la cabeza. Después de horas… lo escupió todo. —Camila… es mi hermana. Tenemos el mismo padre. Nadie lo sabía. Lo escondimos bien. —Sigue. —Desde que Samuel murió… ella perdió la cabeza. Juró vengarse de ti, Gabriel. Y cuando supo que Perla te ablandaba, quiso quitarte todo: tu poder, tu respeto, tu vida. —¿Y Casimiro? —Él era el tercero en la mesa. Un ex mafioso, escondido. Esperando el momento para volver. Yo… vivía con él. Le pasaba la

