Me desperecé. Manuela no se encontraba en la cama, dormí como nunca, tenía la sensación de haber sido cuidada toda la noche. Desperté con una tranquilidad en mi interior que jamás había sentido. Mi relación con Antonio tenía algo que ver. El padre siempre venía a darme la santa comunión en mi cumpleaños, hoy no iría al pueblo. Me bañé una vez prepararon el baño, me puse una bata, tomé mi diario y plasmé en él, la felicidad que tenía. 14 de junio de 1781. Querido diario. Hoy es mi cumpleaños número dieciocho, no sabes cuán feliz me siento. Por primera vez desde tener conciencia de la memoria pude dormí tranquila. Tuve el mejor sueño de mi vida. En el sueño había un ángel protegiéndome. El jueves fue la mejor noche del mundo, tal vez eso fue lo que me hizo dormir con tranquilidad. Te c

