Capítulo 3

1095 Words
— ¿Cómo te fue con Sheila? ¿Es buena en la cama? ¿Cómo es su cuerpo? Dante comienza a cuestionarme a medida que va sirviendo las dos copas del tequila que había traído, mientras que yo me acercaba al sofá que tenía dentro de mi habitación y me sentaba en él para disponerme a quitarme los zapatos, pues me dolían los pies tanto que no soportaba tener los zapatos puestos un minuto más. — No, Dante, no me acosté con ella, la rechacé — le contesté. Dante se ha acercado a dónde yo estaba, y me ha entregado una copa de tequila llena hasta la mitad. — ¿Cómo que la has rechazado? ¡Max! ¿Estás loco? ¡Es la loba más sexy y deseada de la manada, y no solo de esta, sino que también de todas las manadas que conocemos! ¿Cómo te has atrevido a rechazarlo? ¡Tú sabes perfectamente todo lo que yo daría por tener una aventura de una noche con ella! Y tú puedes hacerlo sin problema y la rechazas! — Se sobresaltó Dante, y luego, bebió un sorbo bastante comprometedor de su tequila como para comenzar a emborracharse. — Sí, eso lo sé, todos quieren con ella, pero yo no, la verdad es que no quiero estar con ella en la cama, por más que se me aparezca en la cama estando desnuda, no me nacen las ganas de tener sexo con ella, no puedo Dante, solamente no puedo — le digo a Dante intentando sonar sincero conmigo mismo, y con mi mejor amigo para que me ayudara a entender por qué estaba reaccionando yo de aquella manera. Dante se ha quedado mirándome sin decirme nada, con la copa de tequila puesta sobre su boca, pero sin beber nada. — Wow, amigo, la verdad es que no sé qué decirte, es muy extraño que estés pasando por esto, no es nada normal, no será qué… — dice Dante, su voz sonaba muy dudosa de querer decir lo que iba a decir. — ¿Qué? — le pregunté, volví a beber otro sorbo del tequila, y dejé que este, en lugar de tragármelo de una, se quedara sobre mi boca diluyéndose allí, haciendo que mi lengua sintiera su fuerte sabor. Pero justo en el momento en que creí que él iba a responderme, escucho que alguien llama a la puerta. — ¿Max? Hijo, tengo que hablar contigo — escuché la voz de mi padre hablar por detrás de la puerta. — Sí papá, sigue — le respondo. Mi padre entra en la habitación, no sabía de que tenía que hablar conmigo a estas horas de la noche, pero supuse que sería algo urgente, que quizás había sucedido algo en la amada y necesitaba que yo fuera a resolverlo, sin embargo, así no fue. —Señor, buenas noches, ¿Quiere que le sirva una copa de tequila? — le dice Dante a mi padre. —Si Dante, por favor, la voy a necesitar ahora — le responde mi padre a la misma vez que se acercaba a mi sillón para sentarse en el otro lado que se estaba vacío. Dante le sirve la copa de tequila a mi padre. — Gracias Dante, ahora, ¿Podrías dejarnos a mi hijo y a mí a solas? — le dice mi padre cuando ha recibido la copa de tequila en sus manos. Dante asiente con la cabeza. — Si señor, con permiso — le responde Dante a mi padre, agarró su botella de tequila, y se marchó, como no había traído más copas, nada más había traído dos, Dante le había servido a mi padre del tequila en el mismo vaso dónde él había tomado sin que se diera cuenta. — ¿De qué querías hablar conmigo, padre?” le pregunto a mi padre cuando, Dante ha cerrado la puerta de mi habitación para dejarnos a solas a mi padre y a mí. — Yo… Tengo una noticia que darte — comienza a hablar mi padre. Antes de seguir hablando, bebió un sorbo de su tequila para calmarse, parecía estar nervioso ante lo que iba a decirme. —Dime padre — le digo intentando no llegar a sonar insistente, pero si algo preocupado por la actitud de mi padre, pues era muy diferente a la que él había tenido en el resto del día. — Creo que tú sabes que la diosa luna, en algunos casos, ella permite que un alfa de una manada, cuando cree que lo merece, tenga una segunda oportunidad en escoger a su luna, sin embargo, como yo no sabía a quién escoger, ella lo hizo por mí, y ahora, acabo de darme cuenta de que mi luna ha venido a buscarme, está esperándome en este momento en la sala de la casa, y yo quise venir a decirte antes de que te llevaras la desagradable noticia en la mañana cuando te despertarás — dice mi padre. He quedado en shock, no sé qué decir, ni que pensar, la verdad es que yo no tenía idea que la diosa luna daba segundas oportunidades a un alfa de encontrar a su segunda luna, si sabía que un alfa puede escoger a la luna que cree es la correcta para su manada y para estar a su lado por el resto de su vida, sin embargo, nunca llegué a imaginarme que un alfa de edad ya adulta como mi padre pudiese tener otra vez la oportunidad de amar a alguien nuevo después de que su luna haya fallecido ya hace mucho tiempo y se haya jurado a sí mismo y a su hijo nunca olvidarla. — ¿Cómo? ¿Estás seguro de lo que me estás diciendo? ¿Cómo es eso posible? — le pregunto a mi padre intentando no sobresaltarme a causa de la noticia, pero eso me era imposible, estaba demasiado impresionado para ser verdad. — Si hijo, la diosa luna vino aquí en estos días, y me dio la noticia, yo tampoco podía creerlo, pero aquí está, hoy es el día, ella vino a buscarme, y ya sabes que no la puedo dejar ir, por lo tanto, me casaré con ella en un mes, y quiero que estés allí presente, ¿De acuerdo? — dice mi padre. Mi padre parecía estar lo más tranquilo y sereno del mundo ante tal novedad, y yo estaba igual, trago saliva, y bebo de un solo sorbo todo lo que quedaba de tequila en mi copa sin aliento alguno de poder decir algo de lo que estaba pasando.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD