Aka
Al despertar no supe donde estaba, todo estaba muy oscuro o más bien muy brillante, no lograba ver nada, comencé a escuchar sus gritos, yo quería ayudarlo, pero no lo encontraba. Poco a poco logré verlo, inconsciente y cubierto de sangre, a su lado estaba un hombre buscando en sus bolsillos. Corrí hacia ellos con algo en mi mano, el hombre cayó al piso y su sangre comenzó a mezclarse con la del chico. Empecé a llorar y abracé al chico. ¿Cómo se llamaba?¿Por qué me importa tanto? Todo se volvió borroso y escuché la voz de chico a la distancia.
- ¿Por qué lo mataste? Debiste haberme dejado y escapar de esto.
De pronto, estaba en mi habitación, cubierto de sudor, otra vez la misma pesadilla, nunca fui capaz de recordar su nombre durante el sueño, por el contrario, estando despierto no podía olvidarlo, aunque trataba de no pensar mucho en eso. Tomé mi teléfono para ver la hora, eran apenas las 4:30am, sabía que no podía quedarme dormido otra vez, así que me levanté, tomé algunos de mis cuchillos y me dirigí al parque.
Al llegar al parque fui hacia una de las paredes que lo separaban del bosque, pasé por encima y caminé unos minutos más, adentrándome al bosque, hasta que encontré unos árboles marcados; ahí era donde solía entrenar, lanzando cuchillos y me ayudaba a ser más sigiloso pues hay muchas cosas que pueden delatar tu ubicación.
Recargué mi teléfono en un árbol, comencé a grabar y me desplacé de un árbol a otro y a otro. Al final volví a tomar mi teléfono para revisar la grabación, me veía durante muy pocos segundos y si solo ponías atención al sonido, se escuchaba como si el viento moviera las hojas. Lancé algunos cuchillos para mejorar mi punteria y finalmente me dispuse a volver a casa. Volví a pasar por el parque y ya había algunas personas pasando por ahí.
Justo cuando iba saliendo del parque, sonó mi teléfono; lo revisé esperando un mensaje de Raúl, pero era un número desconocido, así que lo abrí.
-Hola
Hoy hay un juego de americano en mi escuela, me preguntaba si querías ir a verlo.
Bueno, si quieres. Ve a la escuela Connais a las 3:30 o paso por ti.
Por cierto soy Gray, el de ayer.
No pude evitar sonreir, no tenía planes, así que ir era perfecto para pasar el tiempo. Escribí mi respuesta.
-Gracias invitarme, nos vemos 3:30 en tu escuela.
Le dí en enviar y esperé su respuesta tres minutos sin despegar la mirada del celular.
-Okey, nos vemos.
Me quedé unos minutos debatiendo que contestar, hasta que decidí no hacerlo y solo llegar a su escuela.
Llegué a casa, tomé una ducha y me puse a buscar dónde era la escuela de Gray, entonces me mi cuenta que si quería llegar a tiempo tenía salir rápido