Aka
De milagro, mi patienta seguía en el mismo lugar donde la había dejado. Parecía ser un día tan calmado, así que me senté unos 20 minutos a escuchar música, luego me puse a patinar. De repente, mientra intentaba hacer un nuevo truco, alguien se cruzó en mi camino, para evitar golpearlo giré bruscamente y me caí, de alguna manera mi patineta terminó debajo de mi, rota.
-¡¿Qué crees…?!- inicie a gritar, pero me detuve al notar que era la niña de antes, su nombre era Grace, creo
-Ten-me ofreció su mano para ayudarme a parar, la tomé, sin embargo, no fue de mucha ayuda.
-Deberías ser más cuidadosa, podría haberte lastimado
-Pero no lo hiciste… supongo que si puedes ver bien con tu cabello asi- hizo un moviento casi imperceptible detrás de su espalda.
-¿Qué traes ahí?
-Hice algo para ti, te lo quería dar como agradecimiento por lo de ayer- me enseñó sus manos y sobre estas había un broche para el cabello.
-Gracias- dije tomándolo, tenia glitter y al ver el fantasmita sonreí-¿Por qué esa figura?
-Oh, vi que tu patineta tenía uno… supuse que te gustaban- jugaba con sus dedos y me miraba expectante- vamos, póntelo, te ayudo si quieres.
-No sé si…gracias pero…
-Esta bien si no te gusta- dijo mirando al suelo con expresión triste, no pude dejarla asi.
-Entonces me puedes ayudar por favor- me agaché y le entregué el broche, ella lo tomó y con algunos mechones de mi cabello lo atoró.
Se sentía raro tener el cabello así, ya me había acostumbrado a tenerlo sobre la cara; muchas otras personas, como Grace, pensaban que no veía, sin embargo, no dejo mucho sobre mis ojos y puedo ver através de él. Grace no paraba me mirarme y veía tan feliz que no pude evitar sonreir un poco.
-Bueno, pero si te ves muy guapo-dijo un chico sonriendo, mientras caminaba hacia nosotros; tenía el cabello castaño claro, ojos verdosos, su piel ligeramente bronceada y… su sonrisa, me hizo pensar que tal vez yo debería ser el que dijera eso. Grace nos miraba a ambos y cuando se acercó más noté que era un poco más bajo que yo.
-Es mi hermano, me ayudó a hacerlo-dijo Grace señalando el broche, luego, antes de irse, intercambiaron unas cuantas palabras y se vuelve de nuevo a mi- tiene razón, te ves bien, adiós.
-Adiós- dije mientras me volvía por las piezas de mi patineta
-Lo siento por eso- dijo el chico, que aún estaba ahí, se agachó a mi lado y me pasó la mitad de la patineta- Aquí tienes…conozco un lugar donde puedes conseguir una con el mismo diseño, te puedo llevar si quieres.
-Gracias, pero iré luego.
-¿Sabes? Gracie te dio el broche para agradecerte, así que esta sería mi manera de hacerlo- aunque parte de mi realmente quería ir, otra se preguntaba por qué insistía tanto y solo quería irse de ahí
-De verdad no fue nada, probablemente el carro se hubiera detenido- sabía que lo que decía era mentira, pero me sentía algo incómodo.
-No solo es eso; te preocupaste por ella, le diste tu número a una extraña…
-Sí, sobre eso, dile que no debería darle su teléfono a cualquier persona que se lo pida- lo dije medio en broma, pero el volteó a ver a si hermana con ligera preocupación, hasta que se volvió a mi y su expresión se suavizó un poco con una sonrisa.
-Lo haré, pero el punto es que… hace rato pudiste haberle gritado o rechazar la...cosa del cabello, pero no lo hiciste, así que gracias… por eso- me divirtió ver como intentaba explicarse, movía mucho sus brazos al hacerlo y al ver la cara que ponía cuando hacía una pausa para ordenar sus ideas, no pude evitar sonreír.
-Bueno solo es una niña, no podía gritarle.
-Pareces alguien amable, por favor déjame agradecerte- dijo después de suspirar; algo me dijo que si lo rechazaba esta vez, dejaría de insistir.