POV Kasia Despierto sin saber en qué momento me dormí. Tengo un inmenso cansancio en el cuerpo. Y no es para menos después del día de mierda que tuve ayer desde que desperté. No sé qué horas es, solo recuerdo que anoche llegamos a esta fortaleza escondida casi a las cinco de la mañana y aunque me encantaría quedarme en la cama por el resto del día, tengo una realidad que enfrentar. Y un primo que conocer. A duras penas abro los ojos, la habitación sigue en penumbras y los rayos del sol apenas se filtran por las cortinas, trazando una línea dorada en los bordes. Me estiro como puedo, bostezo con fuerza, sintiendo cómo me duele la cabeza y el peso de todo me cae de golpe en cuanto estoy planamente consciente de que, a partir de hoy, ya nada será igual. Pienso en mi Dorothy, llevando mi

