No sabia si reír, llorar o gritar. No hice ninguna de ellas, en vez de eso me quede completamente inmóvil mirando a George, esta vez el obtenía toda mi atención. Estaba loco, estaba segura de que tenia que tratarse de un error. Mi padre no era un mafioso, el era un político, toda su vida lo ha sido. No dudaba de ello, mi padre era un hombre calculador, manipulador pero de allí a ser un mafioso, que secuestraba, robaba y vendía chicas inocentes era un trecho muy largo. Había pasado con el mi vida, y nunca lo había visto en algo exactamente raro, si le gustaban las chicas pero todas ellas eran prostitutas y parecian estar a gusto con el. Pero entonces el recuerdo de aquella chica con la mirada suplicante entro en mi mente. Ella me había gritado con los ojos que hiciera algo pero

