NO sabia exactamente cuanto tiempo había pasado. Tal vez horas, o solo minutos. No tenia idea pero cuando la puerta se abrió casi corrí a ver quien era. Ahora estaba descalza, me había desecho de mis tacones hacia rato. Mis pies descalzos pisaron el suelo de madera de la casa rápidamente. Cundo mire quien era no sabia si sentir decepción o alivio. Me fui por la opción dos. El mismo tipo que me había cargado hasta aquí se paro en la puerta y me observo. Dándome un mirada curiosa pero no dijo nada. Paso de largo y me tomo del brazo esta vez. No me resistí. No tenia fuerzas para luchar, estaba cansada y hambrienta. Sin contar que había tenido fantasías sobre orinar en el suelo del sótano, pero no haria eso, solo les daría la satisfacción. El tipo me llevo por mismo camino, sub

