Cuando salí de física mi cabeza estaba que explotaba, Erika se había quedado con su nuevo novio y no fue a clases. De todas maneras, no es como si importara mucho, su padre era tan adinerado que ella ya tenía su futuro asegurado. Al igual que yo, pero me gustaba venir a clase porque quería demostrarle a la gente que podía llegar a ser hermosa e inteligente. Siempre me han puesto como la niña linda, rica y mimada hija de papá, pero nunca como la chica inteligente de notas perfectas. Justo en ese momento recibí un mensaje de Maxon, me había escrito en la mañana para desearme un feliz día y esta noche nos veríamos. Había aceptado cenar con él, y estaba emocionada por ello. Gracias al cielo hoy Collin no me había perseguido, me había visto y solo me había dedicado un saludo. Menos

