Capítulo 2

1433 Words
Capítulo 2 Nathan El día que sepultamos a mi hermanita, fue el más infeliz de mi vida. Por primera vez en la vida, no me importaba nada, ni la empresa, ni mis fiestas, ni mis mujeres. Me sentía muerto en vida y más solo que nunca, pero más que nada estaba destrozado y no solo por haber perdido a mi hermana, a la persona que más quería en la vida, ahora también estaba preocupado por Melody, mi hermosa sobrina que había quedado huérfana y de la cual, yo no me sentía capaz de ocuparme y no es que no la quisiera, es que no tenía ni la menor idea de como llevar en mi vida la responsabilidad de tener que criarla yo solo, pues en mis planes no estaba casarme con nadie, ni mucho menos, eso definitivamente no era para mí, al menos no por ahora, pero tampoco la pensaba dejar sola a su suerte. Llevé a Melody conmigo a mi casa, mientras sabía que es lo que iba a hacer y una semana después de haber sepultado a mi hermanita, recibí una visita inesperada en mi casa. —Hola, Nathan. Por Dios te ves terrible—dijo Jason mi amigo y abogado de la familia—¿puedo pasar? Sé que no estás ahora para visitas, pero es importante. —Hola, Jason. Claro, adelante pasa—respondí—sobre lo que has dicho, no te lo discuto para nada. Me veo fatal y lo sé. Mi amigo entró a mi casa y de inmediato, se instaló en la sala. Él empezó a sacar un tanto de documentos y yo que pensaba que me estaba haciendo una visita de cortesía y resultaba que venía a terminar sus pendientes aquí, pero con todo y eso le agradecí, que viniera a verme lo más que pudiera ahora que me encontraba en esta difícil situación. —Amigo, ¿gustas algo de tomar? —le pregunté—siento que estoy algo aturdido. Es que, no es nada fácil todo esto. —Lo sé y tal vez esta carta, te hará entender muchas cosas—mi amigo sacó un sobre y me lo tendió—es de Emily, ella me la dio hace 3 meses cuando dio a luz a Melody. —No entiendo nada, ¿Emily, tenía testamento? —pregunté sorprendido—no lo puedo creer que, con solo 30 años, ella pensara en la muerte. —Lee la carta y mientras lo haces, prepararé un café para ambos—se ofreció Jason—tómate tu tiempo, conozco tu casa más que la mía. —Gracias, amigo. Mi amigo fue a hacer café a la cocina, dejándome a solas en la sala y con solo el sobre con la carta de mi hermana frente a mí, lo que me daba un poco de privacidad para leer lo que mi hermanita quería decirme. Abrí el sobre y saqué su carta y mientras la leía, me quedaba más que preocupado. Mi hermanita, era más previsora de lo que pensé y claro, quería lo mejor para Melody si ella llegaba a faltar, pero esto que decía en esas líneas, no era lo mejor y definitivamente, yo no lo iba a aceptar. Jason, tomó asiento a mi lado y me dio una taza de café y después, se dispuso a dar su opinión. —Nathan, tú eres el más indicado para criar a Melody y ya lo has leído de puño y letra de Emily—dijo mi amigo—ella nunca descartó que algo pudiera pasarle y quería dejar a su hija en las mejores manos. —Y lo estará—aseguré—voy a criar a mi sobrina, lo mejor que pueda. Ahora Melody, será tan importante para mí como la empresa, es todo lo que me queda de mi querida hermanita. —Pero, no la vas a criar solo—me recordó Jason—la última voluntad de tu hermana, es que críen a Melody juntos, Katherine y tú. Ella quería que su hija creciera en lo más adecuado a un hogar. —No, amigo. Eso no lo pienso aceptar—sentencié dándole un trago a mi café—yo no soporto a esa mujer y ahora Emily ya no está entre nosotros, por lo que no tengo ni qué darle, ni el saludo a esa mujer. Yo no la soporto y ella no me soporta a mí. Además, mi hermanita era mamá soltera y lo hacía muy bien y yo, aunque no tengo idea de como haré, te aseguro que, a Melody, no le hará falta nada. Contrataré niñera o lo que sea necesario, pero me las arreglaré. —No lo pongo en duda, pero no puedo ceder a lo que pides, Nathan—aseguró Jason—ella dejó todo por escrito y en caso que Katherine y tú no quieran su custodia compartida, Melody tendrá que ir a parar a servicios sociales y le asignarán un hogar de acogida, lo siento mucho, pero ella ya es oficialmente huérfana y tendré que poner en el acta que tú te rehusaste a lo que solicitó su madre. Esto no podía ser para nada. Yo no soportaba a Kate, esa mujer es de lo peor, vive una vida desordenada, es una loca que no puede ni con su vida y menos podrá cuidar a una bebé, si no se sabe cuidar ella misma. Esto no tiene pies, ni cabeza, pero definitivamente, no puedo permitir que Melody, vaya a dar a servicios sociales. Ella es mi sobrina y la amo y no pienso permitir por nada del mundo que ella sufra. —Jason, dime ¿qué tengo que hacer entonces? —le pregunté—haré lo que sea para quedarme con mi sobrina, así sea tener que convivir con esa loca si es lo que Emily quería. —Muy bien, viendo que tienes esa disposición de conservar a tu lado a Melody, voy a llamar a Katherine, tengo que hablar con ambos y explicarles el asunto de la custodia compartida—me explicó mi amigo—y sí ella accede, procederemos a firmar el acuerdo de custodia temporal, pues tendrán que pasar un periodo de prueba. —¿Qué pasará si esa demente no accede? —pregunté preocupado—no quiero que, por sus tonterías, mi sobrina vaya a parar a servicios sociales. Ella no está sola en el mundo, me tiene a mí. —En tal caso, la tendríamos más fácil—dijo Jason—siendo tú su tío directo, veríamos la manera de que puedas criarla entonces como papá soltero, ante la negativa de Katherine, pero no te hagas ilusiones. Algo me dice que eso no pasará. Emily y ella se querían como hermanas. Estuve platicando un rato más con Jason y ese día por la noche, nos dimos cita en su oficina Melody y yo. Estábamos muy tranquilos, cuando llegó Katherine y entonces, mi amigo, le explicó a ella toda la situación y le dio la carta que mi hermanita había dejado también para ella. No puedo negar que, me conmovió un poco como lloraba desconsolada al leerla, pues era cierto que ella era la amiga más querida por Emily y la que siempre estuvo para ella. Katherine, aceptó criar a Melody conmigo y entonces, mi amigo se dispuso a preparar el papeleo que estaría disponible mañana, para ir a firmarlo. Nos despedimos de Jason y yo, salí con Melody y cuando nos disponíamos a subir al auto, Katherine nos detuvo. —Nathan, ¿me dejas darle un beso a Melody? —preguntó ella—lo siento, es que me siento muy melancólica con todo lo que ha pasado. —Sí, claro—respondí—vamos, te acercaré a tu casa. —Gracias. Nos subimos a mi auto y en el camino, me di cuenta como ella estaba demasiado afectada por la situación y una vez que llegamos a su casa y me bajé para abrir su puerta, ella se disponía a entrar a su casa y esta vez, fui yo quien la detuvo. —Katherine, solo quiero dejar algo en claro—le dije—he aceptado todo esto, por ser lo que Emily quería y porque pese a todo, ella piensa que las personas ideales para criar a Melody, por loco que parezca somos tú y yo, pero no te hagas ilusiones. Solo estaremos viviendo juntos por ella y solo por ella. No me interesas, así que, te pido que no te enamores de mí. —Nathan, no cambias—ella negó con la cabeza—nunca en la vida, me podría enamorar de ti.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD