Hoy desperté más renovado que nunca, aunque no puedo negar que durante la noche me atacó la conciencia, no puedo dejar que eso me domine, pasaré la mayor parte del tiempo con mi esposa para que así ella me conozca y cuando llegue el momento adecuado le confesaré lo que sucedió. Con ese pensamiento me metí en la ducha y comencé a cantar, estaba feliz, pues había dado el último paso que me faltaba para ser un adulto responsable, casarme y con una mujer hermosa tanto por dentro como por fuera, ¿qué más podía pedirle la vida? Me coloqué ropa tradicional, me perfumé y bajé, pensé desayunar, pero se me ocurrió que lo mejor era llevar a mi prometida a algún lugar. El chofer condujo hasta su casa y ella ya se encontraba esperando, me despedí de mi suegro y la guía al auto, ya dentro de él tome s

