Capitulo IX "Humanos"

1004 Words
—¿Y eso qué? yo también soy humano — contesté luego de un rato. —Digamos que sí — respondió ella entre risa — pero también eres tuercas y tornillos — agregó haciendo la mala imitación de un robot. —Entonces eres completamente de carne y hueso — Exclamé con asombro. —¡Así es! — afirmó ella con orgullo. —¿Y vives aquí? —Si, esta es la ciudad de los exiliados. Nos adentramos al lugar, habían muchos edificios con luces de neón parpadeando por todas partes, raros animales de mascota, no parecían pobres, pero tampoco encajaban muy bien con el lugar de donde yo venían. —¿Todos son de carne y hueso? — pregunté a la pequeña que estaba a mi lado. —Claro que no, no seas tonto — la niña se burlaba de mí, así como si nada, parecía no importarle mucho el protocolo social — algunos son como tú, ya sabes ¡Bip, bup! — otra vez esa mala imitación. —¿Cómo sabes que lo soy? — indagué con curiosidad. —¿Cómo no saberlo, número 1? — ¡vaya! al parecer no podía huir de mi reputación. Caminamos otro rato, ella parecía feliz a pesar del desastre que nos rodeaba y en el que aparentemente vivía. La tecnología era avanzada, pero el estilo de vida hacia un contraste enorme. Se podían ver personas cuyas extremidades habían sido amputadas, gente que pedía dinero, basura regada en algunos lugares —¡Oye, tú! — miré hacia atrás para darme cuenta de que dos personas corrían hacia nosotros. No tuve tiempo de responder, Allyson me tomó de la mano y salimos corriendo del lugar, los chicos seguían persiguiendonos, nos metimos en algunos callejones y saltamos un par de cosas. —¿Qué quieren? — pregunté agitado mientras trataba de seguirle el paso. —No lo sé ¿quieres detenerte a preguntar? — respondió ella con cierta ironía, bastante notoria a mi parecer. —¿Pero tienes algo en mente? —Podrían querer secuestrar a una niña, al gran número 1, también existe la posiblidad de que solo deseen robar nuestras pertenencias — ella decía todo esto con una gran normalidad, realmente me sorprendía. Cualquier otra niña estuviese llorando, se hubiese detenido por el cansancio, no lo sé. —Realmente eres fuerte, no pareces una niña — comenté creyendo que era un halago, pero fue mi mayor error. —¿Qué te hace creer que las niñas somos débiles? — preguntó de vuelta instantáneamente. —Es la creencia popular — mi respuesta ira inocente, pero a ella no le importaba eso, parecía desear que alguien me arrancara la cabeza. —Pues, déjame informarte algo, justo en el momento de la historia en el que estamos "Hacerlo como niña" significa hacerlo fuerte, significa ser feroz, significa ser igual o mejor un jodido hombre. —Te lo tomas muy a pecho ¿no lo crees? —No me gusta ser subestimada — contestó con naturalidad, volviendo a su dulce estado de parsimonia. Nos detuvimos un momento para retomar el aliento. —¿Aquí estaremos a salvo? — Pregunté con la respiración agitada. Antes de que ella pudiera responder nuestros perseguidores aparecieron del cielo, me sorprendí al verlos caer con tanta gracia. —Ese salto estuvo impresionante — Dije con gran admiración. Alison me miraba con rabia como si me encontrara haciendo algo malo, pude notar como sacó de sus bolsillos una pequeña navaja y en el momento que nuestros agresores dieron su primer paso, no dudó en voltear a clavarles la navaja en el cuello a uno de ellos. Se ve tan feroz a pesar de tener la apariencia de una niña inofensiva. «¿Que hará siendo parte de este mundo tan caótico?». Ella dió un gran salto separándose de ellos, la sangre salía de forma irreal o tal vez era irreal para mí, pues no había visto una escena parecida que no fuera en una película. —Si has terminado de halagar a nuestros enemigos, te aviso que es momento de correr — Dijo tomando nuevamente mi mano. Sin duda un momento extraño, el miedo en mi interior era escaso, tal vez se trataba de las fallas que mi cuerpo está presentando, llevo un buen rato con un tick en la mano izquierda. Este recorrido se volvió más largo de lo planeado y mi supuesto hogar se veía cada vez más lejano. Nos adentramos a la parte trasera de una pequeña casa, Alison se encontraba agitada y podría decir que un tanto desesperada, eso me hizo pensar lo peor. —Nunca he robado, no soy un experto, aquí un inútil — Dije empezando a divagar. —¿Que me intentas decir? — Preguntó mirándome de manera juzgona. Me detuve por un momento a analizar bien mi respuesta o terminaría como los chicos de hace rato. —¿Crees que nos meteremos a robar en esta casa y secuestraremos una familia solo para mantenerte a salvo a ti? Enserio tu ego es impresionante — Comentó con sarcasmo. Miré a otro lado intentando ocultar mi vergüenza. —No... — Contesté con la mirada al cielo. En ese momento ella colocó su mano en mi cara tapando mi boca y ojos, llevándome a rastras. —Silencio, si te resistes dolerá — Susurró en mi oído. yo solo asentí como pude, permitiendo que hiciera lo que se le apetezca conmigo. Pude sentir como entrábamos a la casa, tal vez pedirían dinero por mi rescate. Adentro me sentó en una silla, me quitó por un momento las manos de la cara para luego colocarme una bolsa de papel. No pude disfrutar de esos segundos que se me permitió ver. Escuchaba murmullos a mí alrededor, no podía entender bien lo que decían. Luego de un par de minutos, me quitaron la tan cómoda bolsa de papel que cubría mi rostro. Adelante estaba Alison con una enorme sonrisa y unos dos señores a su lado. —Hermanito, te doy oficialmente la bienvenida a la resistencia.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD