Capítulo 2 — No volveré a dejarte sola.

1423 Words
—No creí que vinieras, ¿Dónde está Chloe? —Hola Fabian, Chloe está en España, se fue de viaje con mi madre. De repente nadie habló y yo me sentí aún más incómoda de lo que me había sentido al entrar. Todos me estaban mirando. —Bueno, bueno, bueno. Deva nos aburrió y por eso decidimos venir aquí a la casa de Dayan para divertirnos. ¿Supongo que te quieres incluir a la diversión, pequeña Piper? Él había rodeado mis hombros con su brazo tirándome hasta su pecho con suavidad y eso no me gustó nada. —Yo no... —Venga, no seas tan aburrida Piper, integrate a nosotros. La voz que identificaba como Amara, la amiga de Chloe me tomó del brazo haciendo que caminara y luego empujó mis hombros para que me sentara. Una mezcla de olores llegó a mi nariz sensible. Ellos son humanos. Ninguno sabe lo que mi hermana y yo somos así que todos usan perfumes sin problema. —Amara, creo que será mejor que me vaya a casa —susurré a la amiga de mi hermana. Había algo que no me gustaba de este lugar. Además, había engañado a Blake fingiendo que iba a un baño del centro comercial y Dayan me encontró con facilidad y me trajo aquí. No me sentía nada bien con esto. Ni siquiera sabía en qué había estado pensando. — ¡¿Pero qué tonterías dices?! ¡Vas llegando! Toma mejor un trago. —No bebo. —Hoy lo harás. Ella guió una botella mis labios y me hizo beber de esta. —¡Amara, no! —Muy bien, ya, no seas dramática. ¿Dónde dejaste a ese guardaespaldas tuyo? Es terriblemente caliente. Fruncí el ceño sin entender, limpiando mi boca con el dorso de mi mano. — ¿De quién estás hablando? Yo ni siquiera tengo un guardaespaldas. —Claro, eres ciega ¿Cómo vas a ver a tu caliente guardaespaldas? Ese hombre que siempre está cerca de ti, yo quiero a un hombre como él, no, mejor. Lo quiero a él, ¿Cómo será en la cama? Mis puños se apretaron enseguida sintiéndome sumamente molesta, ni siquiera porque se había burlado de mi ceguera, ella estaba hablando de Rakish. — ¡¿Cómo te atreves?! —Dios, sí, eres muy dramática ¿Cómo es que Chloe te soporta? —Chica, no te estreses, mejor juega con nosotros. Una chica se sentó a mi otro lado y yo dejé salir un suspiro de mis labios aunque no estaba del todo tranquila. Quizás debería relajarme un poco, después de todo ya estaba aquí. No dije nada pero al no levantarme los chicos me incluyeron en el juego. Ni siquiera sabía de qué se trataba. —Piper y Hugo, les toca. — ¿Qué? —Dame tu mano, nena, tienes que jugar. —Pero yo no sé de qué se trata. —Ven conmigo. Yo te enseñaré. Vacilante me levanté dándole la mano a Hugo. Él me guió hasta que escuché una puerta cerrarse detrás de nosotros y yo enseguida me tensé. —Quiero irme. —No tan rápido, tienes que cumplir el reto. Hugo no perdió tiempo y me tomó de la cintura atrayéndome a él con brusquedad encendiendo mis alarmas. — ¡No! Lo empujé con mis manos tratando de apartarlo pero a pesar de mi fuera lobezna él era más fuerte, yo nunca había entrenado antes así que debía tener la fuerza de un humano promedio. —No te muevas tanto, si Chloe no es mía, ¿Qué mejor que su hermanita que parece un ángel? El tipo me rompió la camisa con sus manos dejándo mi sostén al descubierto y yo grité de rabia. Sin embargo, no pudo hacerme nada porque en ese momento llegó alguien quien lo apartó de mí y empezó a golpearlo. Otra persona tiró de mi cuerpo pero cuando mi nariz chocó con su pecho encontré un aroma inconfundible que me trajo mucha paz y tranquilidad. —Papá... —Tranquila princesa, te sacaré de aquí. Mi padre me tomó en brazos como a una niña frágil y mi cabeza giró en dirección a la persona que estaba golpeando a Hugo. Era Rakish, sin duda. Algo dentro de mí se encogió. No sé cómo ellos habían llegado aquí pero lo agradecía. ¿Qué habría pasado sino llegaban antes? * Rakish: — ¿Dónde demonios estás, ven aquí ahora? — ¿Qué pasó? —pregunté tensándome. Acheron nunca usaba ese tono a menos que se tratara de algo malo relacionado con su familia. —Blake me llamó. Piper lo engañó para sacarla de casa y lo dejó plantado, tenemos que encontrar a mi hija. Mi pecho de repente se sintió pensado. El miedo apareció como jamás lo había experimentado en la vida. ¿Mi pequeña? ¿Dónde demonios estaba? ¿Por qué hizo eso? Tenía miles de preguntas dándome vuelta en la cabeza. Ni siquiera me di cuenta de que había corrido para encontrarme con Acheron. —Vámonos. Sé a donde ir. Ella quería ir a esa fiesta. Acheron apretó los dientes. Estaba frustrado, eso era evidente y tanto como él, lo estaba yo. Si esa loba no hubiera aparecido, habría hecho que mi pequeña se quedara en casa. Quería destruir el mundo hasta encontrarla. —Blake ya fue a la casa de esa chica, Piper no estaba ahí pero dijo donde la podíamos encontrar quizás. — ¿Qué demonios estamos esperando? Vamos —gruñí sin importarme que le estuviera hablando de esta forma a mi Alfa. Acheron tampoco le dio importancia. Estábamos demasiado preocupados por ella como para importarnos nada más. Habíamos estado a punto de perder la maldita cabeza por la preocupación pero fue peor cuando escuchamos los gritos de Piper. Para mí todo se volvió rojo. La rabia me inundó. Enseguida entré a ese lugar y aparté al maldito crío que estaba lastimándola. —Piper... Ella no me escuchó. Estaba llorando. Él le había hecho daño y yo no había podido hacer nada. Pero este bastardo iba a pagar. Se arrepentiría de haberle puesto las manos encima. Asenté una lluvia de golpes enseguida sin poder contenerme. —Kaden, no dejes que Rakish mate al maldito crío ese. Tengo algo mejor para él. El tono sombrío que usó Acheron me importó una mierda. El mocoso humano conectó su puño en mi pómulo sacando un poco de sangre que pronto se secó, como si tuviera una oportunidad contra mí pero en ese momento Kaden, André y Lukas me separaron de él. —Acheron no quiere que lo mates, cálmate. — ¡Y una mierda, ese bastardo iba a...! —Lo sé Rakish, maldita sea. Pero piensa en ella. Piper estaba muy mal pero con tu presencia estará mejor, ustedes tienen un vínculo especial. El recuerdo de mi pequeña me dolió. Kaden tenía razón. Necesitaba llegar a ella. Hice que ellos me soltaran para dirigirme a donde estaba Acheron con Piper pero ellos se habían ido así que tomé el auto de Kaden que seguía con las llaves ahí y conduje con rapidez de vuelta necesitando verla. Abrazarla contra mi pecho y decirle que todo estaría bien. —No la protegí, es mi culpa. Golpeé el volante con rabia y aceleré hasta que por fin llegué a la casa. —Blake, llévale el auto de vuelta a Kaden. Le lancé las llaves al chico que acababa de ver y me dirigí al interior de la casa. —No soy tu maldito criado —gruñó él pero yo hice caso omiso. Ya me encargaría del estúpido crío cuando estuviéramos entrenando. Lo único que me importaba ahora era abrazar a mi pequeña. —Piper. Su nombre salió roto de mis labios al verla tan frágil abrazándose a su padre una vez que entré. Acheron me dio una mirada fulminante. No parecía querer que yo me acercara pero cuando Piper me escuchó, giró su cabeza buscándome y claramente pude ver sus ojos llenos de lágrimas. —Rakish... Ella se soltó del agarre de su padre y yo enseguida fui en su dirección para fundirme en un abrazo con ella. Por un momento la sentí relajarse entre mis brazos haciéndome sentir mejor, yo solo quería que ella olvidara lo que había pasado. No quería que nada perturabara su cabeza. —Estoy aquí pequeña, no volveré a dejarte sola otra vez —susurré en su pelo antes de besarlo con cariño y fue entonces cuando ella comenzó a llorar rompiendo el corazón que yo no había pensado que tenía hasta ahora.
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