Capítulo 8 — ¿Esperanza?

1443 Words
Piper: —¿De verdad vas a negarte? Es una esperanza Pi... —Chloe, no quiero hablar de esto ¿Sí? Repasé con mis dedos el reglamento que me habíandado en la escuela tratando de no prestarle atención a las palabras de mi hermana menor. Al parecer todos habían hecho una campaña para tratar de convencerme. Solo falta que vengan los hombres de mi familia... y Rakish. Espero que él no lo haga. —Pero... —Chloe, por favor. No sigas. Estoy acostumbrada a mi vida tal y como es. Déjalo. Y dile a los demás que no insistan. Escuché a Chloe suspirar hasta que finalmente se sentó a mi lado. —Está bien. Hablando de otra cosa. ¿Cómo estás? Papá habló con nosotros sobre lo que te hicieron. Lo siento tanto Pi. Ella me abrazó con fuerza y yo finalmente le devolví el abrazo rindiéndome. —Estoy bien, no tienes de qué preocuparte. —Si papá no se hubiera encargado de Hugo, yo misma lo mato con mis propias manos. Si hubiera estado ahí... —No sobre pienses Chloe. Ya pasó. Ella asintió poco convencida y luego bufó con la boca. —Y a esa supuesta amiga que tenía se las va a ver conmigo. Por los momentos no hay que pensar en ello, tienes razón. ¿Vamos al jardín? —Ve tú, ahora quiero terminar de leer esto. Estoy segura que a mi hermana no le gustó mi rechazo pero lo aceptó y salió de mi habitación dejándome sola otra vez. Acto seguido mis ojos se llenaron de lágrimas de ansiedad. ¿Estaría haciendo lo correcto rechazando esta nueva oportunidad? Tenía miedo de que fallara como todo lo que me habían hecho para ver. Pero lo que más me dolería sería hacer caer en la realidad a mis padres que nada nunca me quitaría la ceguera. Y sé que mi padre se siente culpable. Una vez lo escuché hablando con mamá. No quiero que sufran... pero ¿Será este el camino correcto? —¿Puedo entrar, pequeña? El golpe en la puerta tanto como su voz ronca me hicieron dar un salto en mi cama. Todo rastro de lágrimas que hubieran en mi rostro las aparté de golpe tratando de actuar lo mejor que pudiera frente a él. Para Rakish soy como un libro abierto que él interpreta a la perfección. —Sí, puedes —le respondí. Mi voz sonó un poco más ronca de lo normal así que tuve que carraspear justo en el momento que Rakish entró a mi habitación. Sentí sus pasos venir en mi dirección. Sabía que era alto pero cada vez que lo escuchaba caminar entendía lo poderoso que era su cuerpo. Después de todo es el Gamma de la manada. —¿Podemos hablar? Su tono serio ahora me indicó lo que me temía. Él también había venido aquí para convencerme. —Siéntate —murmuré. Pronto lo sentí a mi lado en la cama y mi corazón saltó de repente por un pensamiento pervertido que cruzó por mi mente al estar los dos aquí solos, sobre mi cama. —¿Estuviste llorando? Podía escuchar lo tenso que estaba pero eso no fue lo que me desconcertó sino cuando Rakish tomó mi barbilla acercando su cara a la mía. Percibí entonces su aliento chocando contra el mío desestabilizando mi respiración. —Tu madre me ha contado sobre esta nueva esperanza, es por eso por lo que llorabas ¿No? Yo aparté mi cara de su agarre rogando porque no viera lo nerviosa que me ponía estar en su cercanía. —No quiero hablar de eso Rakish. —Escúchame algo pequeña. Solo diré esto y me iré si quieres. Incluso aunque todos queremos que puedas ver, absolutamente nadie puede convencerte de hacer algo que no quieras. Pero si solo tienes miedo, puedes confiar en mí, todos te protegeremos. Yo en especial. Sus palabras estaban tan llenas de convicción y por alguna razón me senti de verdad amada... Ni siquiera sé cómo explicarlo. Así que sin pararme a pensar me lancé a los brazos de Kish fundiéndome en su calor donde fui bien recibida pues él enseguida tiró aún más de mi cuerpo a su pecho. —Estoy asustada de no tener resultados como antes, no quiero decepcionar otra vez a mis padres Kish. —No vas a decepcionar a nadie. Piensa en ti misma pequeña. ¿Dejarás pasar esto que puede cambiarte la vida o te aferrarás al miedo y vivirás pensando qué hubiera pasado? Sus manos fuertes estaban sobre mi espalda dándome suaves cariciar reconfortantes, mi piel empezaba a erizarse por esto así que me aparté de golpe concentrándome en sus palabras. —Lo pensaré —susurré a penas pero la verdad es que él me había convencido. ¿Y si podía ver ahora? ¿Podría tener una oportunidad con Rakish? ¿Pero qué tenía que ver mi vista de todos modos...? Él nunca va a ser mío, supongo que debo entenderlo. * Aún no le he contado mi decisión a nadie, ni siquiera a Rakish. Estoy muy nerviosa pero en cuanto llegue de la escuela hablaré con todos y terminaré con esta incertidumbre. —¡Hola Rakish! ¿Nos llevarás a la escuela hoy? Chloe se tensó a mi lado y yo hice lo mismo cuando escuché a Nathalie hablarle a Rakish. Ella siempre había sido... —Una ofrecida, eso es lo que es —gruñó Chloe a mi lado y yo mordí mi labio inferior. —Chloe, puede oírte. —Pues no me importa, que lo haga. Después de todo eso es lo que es. Si vieras como es de descarada estarías de mi lado. —¿Qu-eé es lo que hace? —tartamudeé inquieta a su lado. —Pues casi le está mostrando los pechos a Rakish, es una descarada, debería centrarse en la escuela y así no tendría que repetir otro año. El desdén de Chloe era obvio, nunca nos habíamos llevado con nuestra prima porque ella es un poco... difícil. Siempre ha dicho que le tenemos envidia. Yo en especial porque soy ciega. Eso nunca lo dice frente a papá porque sabe de sobra que si lo hace él no dudará de echarla de la manada. —¿Y él... qué está haciendo? —indagué yo una vez más. Enseguida sentí la mirada de mi hermana sobre mí, parecía que estaba estudiándome y eso no me gustaba nada. —Pues él la está ignorado, es gracioso ¿No? —Penoso, diría yo. Chloe se carcajeó enseguida y pude sentir que todos nos miraban. —¿Qué es lo divertido? Blake me rodeó con sus brazos antes de darme un beso en la mejilla. En esta ocasión mi hermana dejó de reír al ver a su némesis. Ni siquiera sabía porqué odiaba tanto a Blake, quitando las bromas que los dos solemos hacerle. —No es tu problema, entrometido. Blake gruñó a punto de decir algo pero el aroma conocido de Rakish me hizo entender que él estaba ahí. —Manos fuera, crío, vamos a la escuela. Ahora. Enseguida Blake me soltó y me pregunté si el tono molesto que había usado se debía a algo que yo desconocía. En ese momento yo no tenía ni idea, pero mi alma gritó insinuando algo bastante estúpido y peligroso. —¿A dónde crees que vas? —gruñó Chloe trayéndome de vuelta a la realidad y yo fruncí el ceño. —¿No lo ves querida prima? Voy a ocupar el puesto de adelante. —Ahí siempre va Piper. —Sí, la estoy cuidando. Es más seguro que por su condición vaya atrás. Yo me tensé enseguida. Esa era una manera sutil de recalcar mi inferioridad sobre ella. Eso siempre lo había hecho, solo que cuando había "sutileza" en sus acciones era porque estaba Rakish o mi padre cerca. —No —respondió con rotundidad Rakish—. Piper siempre estará segura a mi lado, ve atrás Nathalie. Su voz parecía estar conteniendo un gruñido y mi corazón se apretó de emoción. ¿Me habría defendido por algo en especial o se había ofendido porque Nathalie prácticamente había dudado que él me mantendría fuera del peligro en todo caso? Escuché la risita burlona de mi hermana a mi lado pero no pude decirle nada al respecto cuando volví a escuchar la voz masculina de Rakish. Esta vez parecía más suave, tal y como si no hubiera gruñido segundos antes. —Entra, pequeña. Escuché a Nathalie protestar pero me importó muy poco. Me subí al auto de Rakish sintiendo su mirada protectora fija en mí haciéndome sentir un montón de emociones en mi pecho.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD