Capitulo 9

2258 Words
Narrador Omnisciente. La muerte puede cambiar a las personas, la perdida de un ser querido puede hacer que todo en lo que creíamos cambie completamente para ser transformado en deseos ridículos y sin fundamento. Variaciones, existen muchas en el transcurso de la vida, algunas quedan planteadas y no se forman, otras por un simple encuentro causan que lo que pensamos que era nuestro mundo, ahora solo hace parte de una ilusión. Jonathan y Samy, dos personas que podrían ocasionar muchas variaciones con respecto a la vida de una persona que se encuentra condena a ser la esclava de un hombre que por la perdida de su antigua Luna, no creyó mas en los planes de una supuesta diosa sin escrúpulos. Llegar a la manada Sol de Luna puede no ser complicado, pero el verdadero peligro se encuentra en conseguir que su líder no los vea por ningún lado. Los nervios pronto hicieron parte del cuerpo de Samy, quien no parada de decirse en su mente que todo saldría bien, que lograría salvar a su amiga de un futuro que ella padeció cuando era pequeña. - ¿Cómo haremos para encontrarnos con el Gran Alpha?, tengo entendido que esta en una reunión importante, y estoy segura que muchas personas a cada segundo quiere tener un momento de su tiempo - espeto la mujer de cabello n***o. Su compañero de viaje, igual de preocupado por la situacion, pero aparentando una coraza de fortaleza, tuvo que controlar sus emociones, buscando de alguna forma que eso los favoreciera en su destino. - tal ves podamos entrar por otra puerta y no la principal, después de todo no quiero que ese malnacido nos vea, para que pueda sospechar lo que pretendemos. La idea no le pareció a ninguno de los dos tan mala, menos cuando era la única planteada sobre la mesa; lo único que les quedaba era esperar que nadie les impidiera el paso. Por otra parte, dentro del despacho del Gran Alpha, se encontraba su mejor amigo y Beta, quien se encontraba en completa disposición para buscar interpretar las acciones de los demás lideres. Ese siempre era un trabajo que no era encargado, pero que le gustaba realizar, después de todo en cualquier momento se pueden ocasionar disputas entre manadas, unas que ante la amenaza de los vampiros, quienes se encontraban realizando ataques, aunque no organizados, si bastante trágicos, hacían que esa fuera la principal preocupación de todos los que se encontraban en la sala. Al parecer todos en la habitación se encontraban en excelente disposición, salvo por un curioso Alpha, uno que se mostraba un tanto inquieto, por no decir extraño, como si algo, a parte del tema central en la reunión, le estuviese robando algo de su atención. El Beta quiso atribuirle ese comportamiento a su perdida hace unos años. "Quizás aun el efecto sigue aturdiendo sus emociones, después de todo era su mate" pensó el Beta, sin saber que la causa de todo era una mujer de cabello rojo, una que a él no le gustaría saber pro lo que la estaban haciendo pasar. La reunión se realizo tal como fue planeada, y termino con la mejor disposición posible, tanto así que todos los invitados fueron invitados al comedor a compartir una merienda como recompensa por tan largo viaje. El Gran Alpha, quien por momentos había notado como su mejor amigo estaba demasiado concentrado en el líder de la manada luna verde, no pudo evitar preguntar sobre aquella conducta. - ¿notaste algo extraño? - El Beta lo miro para luego negar. - para nada, solo que creo que ese Alpha sigue bastante afectado por la muerte de su Luna. - ¿podríamos culparlo?, en mi caso, no se que haría si perdiera a mi mate, no seria capaz de soportar tal perdida - su amigo sonrió. - cierto, en mi caso me volvería loco, no sabría que hacer si no pudiera proteger a mi mate de cualquier peligro. La conversación tras esas palabras cambio de rumbo, justo a tiempo para que dos jovenes por fin llegaran a su destino. Samy observo a su pareja, para tras recibir un ligero asentimiento, llenarse de la confianza que tanto necesitaba. - ¿estas seguro que esta es la entrada de servicio? - por supuesto, o a menos que ese señor nos haya mentido... - ambos pasaron salivas - no nos queda mas que confiar. Tan pronto como comenzaron a tomar camino hacia la puerta señalada, justo cuando se encontraban a punto de apretar la manija y entrar, una muchacha, quizás de su edad, tal ves un año menor salió para encontrarse directo con ellos. Pelo n***o y largo, le atribuía un buen característico, uno que no quedaba para nada mal con su estatura pequeña. Por la ropa que traía puesta, supieron que no era parte de un personaje de poder en cualquier manada, ya que aunque su vestimenta era adecuada, no utilizaba las excentricidades que su líder acostumbraba a portar. Las tres personas se observaron por unos segundos, y al ver que la pareja no decían palabra, le correspondió a la recién llegada ser quien hablara de primeras. - disculpen pero me parece que se han perdido de entrada, los invitados del Alpha usualmente entran por la puerta que se encuentra girando en la esquina - soltó la muchacha mientras señalaba tal lugar. La pareja extranjera negó, para después darse una ligera mirada, y ser Samy quien tomara la palabra. - nosotros no somos invitados, si queremos hablar con el Alpha, pero no podemos entrar por donde señalas. La joven quedo confundida, mucho mas al ver que pretendía entrar por la puerta de servicio, una que era de uso restringido. - no somos maleantes - espeto Jonathan al ver por donde podrían ir los pensamientos de la señorita - pero enserio necesitamos la ayuda del Alpha, hay una persona que esta sufriendo mucho, y el único capaz de hacer que quien le hace eso se detenga es el Gran Alpha, pero para nuestra suerte, en estos momentos se encuentra como uno de los invitados del líder. Ellos pensaron que quizás no le creerían, después de todo nadie seria capaz de confiar en esas palabras así a la primera y menos sin pruebas, pero para su suerte, con la muchacha con la que se había topado, era una fiel creyente de cuentos. La chica se debatió unos segundos entre darles su ayuda o no, dando por ganada la primera, después de todo ella puede acompañarlos para asegurarse de que no vayan a hacer un daño, pero si están diciendo la verdad, entonces estaría en su conciencia el como por su culpa una persona seguiría en sufrimiento. - de acuerdo, yo los guiare hasta donde todos se encuentran reunidos, así me asegurare de que no mienten, pero a penas lleguen a la parte donde es exclusivo para el uso de la familia del Alpha y sus amigos, me temo que no podre ayudarlos, así que dependerá de ustedes no ser vistos. La pareja casi no podían creer que pudieran recibir ayuda, pero aun así, pasando por la estupefacción decidieron seguirla, pensando en que muy pronto conseguiria salvar a su amiga. Caminaron por la cocina, por un comedor que pensaron que era para los trabajadores, hasta llegar a un pasillo, uno donde en la segunda puerta la muchacha se detuvo. - hasta aquí tengo permitido pasar, así que antes de pasen, deberían asegurarse que quien no puede verlos no se encuentre. Ellos decidieron seguir su consejo, revisando a cada uno de los Alphas y Betas que se encontraban en la habitación, dando con que el culpable de un sufrimiento no se encontraba a la vista, quizás se había ido al baño, quizás tuvo otra cosa que hacer, fuera lo que fuera debían actuar rápido. - no sabes como te agradecemos - soltó Samy hacia la muchacha a su lado. - no hay problema, y si vuelven a la manada, espero poder reunirnos, con todo y su amiga. - así será ... - Jonathan dejo hablar para saber su nombre. - Melody - de acuerdo Melody, nosotros somos Samy y Jonathan... - volvieron a revisar en la otra habitación - de nuevo gracias. Tras esas palabras, la pareja entro a la habitación, captando de inmediato la atención de todos los presentes, pero a ellos no les importo, solo querían llegar al hombre que se encontraba en la cabecera de la mesa. - Gran Alpha, nos urge hablar con usted, tenemos que hacer una denun... Muchos le echan la culpa al destino, otros a dioses, pero en realidad no se puede saber a quien se le puede atribuir responsabilidades de lo que no es posible controlar. Clary Estar sentada esperando no puede ser algo muy satisfactorio, menos cuando sabes que en otro sitio se encuentran dos personas haciendo algo para ayudarte, algo que si sale bien vas a estar para toda tu vida agradecida, pero si no, la culpa te va atormentar ese mismo tiempo en que respires. Mis ojos detallan la venda que traigo puesta en mi brazo, una que tiene un cabestrillo para sostener, permito que no lo mueva, también puedo admirar como el buen trabajo del doctor y la sangre de un ser sobrenatural puede hacer que una herida, un dolor pueda curarse en poco tiempo. Atrás mío, en un puff de la sala, se encuentra Rosa, quien esta mas que feliz de poder amarrar mi pelo en un peinado con trenzas. - vas a ver como quedaras de hermosa, mas de lo que mi niña es, estarás encantadora. - si, y podre estar mejor para ese asqueroso - espeto con asco, provocando que Rosa lleve sus manos a mis hombros para darme de cierta forma un gesto de apoyo. - no tienes porque pensar que es para él, después de todo no llegara hasta dentro de dos dias... - paso saliva ante la mención de ese tiempo en que no sentiré esa presión en mi pecho - te veras hermosa para ti, para demostrarte lo fuerte que puedes ser, como a pesar de los problemas, puedes seguir iluminando habitaciones con tu sola presencia. Una pequeña risa es soltada por mi parte. - si lo dices tu Rosa. - claro que si lo digo es cierto, además quien quita que dentro de poco puedas salir de aquí - la ultima parte casi que fue susurrada, tanto así que gire todo mi cuerpo para observarla, provocando que debe detener lo que que estaba haciendo. - que acabas de decir? - cuestiono en el mismo ton bajo que ella utilizo. Rosa mira para ambos lados, como si estuviera buscando algún espía en los alrededores. - ya sabes que no se puede hablar mucho pero tengo un guardia informante, uno que me dijo que en un mes, o dos, bastantes guardias seran llevados a otras manadas que requieren ayuda, asi que estoy segura que con su ayuda y la falta protección podrás irte. Sonrió, en verdad no puedo contener la felicidad que me circula. Un mes o dos, no importa, eso es menos que toda una vida, eso implica que podre irme antes de esa supuesta boda, que escapare antes de que ese ser pueda propasarse mas de lo que ya lo ha hecho. - yo... no se como disimular esta emocion... - tras esas palabras rodeo a Rosa con mis brazos antes de realizarle otra pregunta, utilizando un tono aun mas bajo - pero estas segura que podemos confiar en ese guardia. Pronto sus manos llegaron a mi espalda dándome reconforte. - claro que podemos confiar, es mi hijo, te aseguro que serás libre en no mas de dos meses. Libre, libertad, eso es lo mas precioso que pueda atesorar, mas que otra cosa. - no sabes como estaré completamente agradecida contigo, te juro que cuando nos vayamos te mostrare en todo lo que puedo ayudar, viviremos muy bien, estaremos... - quisiera seguir hablando, pero al apartar mis brazos de su cuerpo veo como en su rostro no se reflejan los mismos pensamientos que los míos - ¿Qué ocurre? - tu salida esta mas que planeada, pero la mia no tanto. - ¿porque?, ¿acaso te gusta estar acá? - cuestiono no entendiendo muy bien lo que pasa. En estas semanas he visto que cuando estaba ese hombre, Rosa no recibía el mejor trato, no entiendo porque querer quedarse. - tengo mis años, y he visto muchas cosas que suceden en esta mansión, el Alpha no quiere que salga a decirlo a los cuatro vientos, así que la única forma de controlarme es tenerme aquí. - pero... tu conseguiste un plan para sacarme de aquí de forma rápida, porque no lo has hecho contigo - y tan pronto como veo esas palabras, al detallar su rostro y su sonrisa cariñosa me doy cuenta - este plan, lo tuviste para, lo creaste con cautela para que fuera tu liberación. Ella sonrie. - no importa si asi fuera mi niña, tu mereces esa libertad, tu si la necesitas, yo ya viví, tu no, no debes ser condenada a este suplicio, uno que se hasta donde puede llegar. - Rosa no... no me gusta este plan... - suelto dejando nublar mis ojos por los sentimientos. No entiendo como una mujer que lleva poco de conocerme puede hacer ese sacrificio, pero mis padres, los que me trajeron al mundo me usaron como ganado, me sacrificaron a mi. - es un muy buen plan, y se que podrás vivir como lo desees, sin ser obligada a nada.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD