Una vez escuché que alguien dijo, que los momentos más importantes, más emocionantes y más especiales, eran aquellos que te suceden de imprevisto. Aquellos que no esperabas y que de pronto pegan fuerte, se clavan en tu vida y te hacen cambiar. Aquellos momentos llegan para cambiar tu vida, cambiar tu actitud o cambiar tu opinión y tu forma de ver las cosas. Te enseñan y te instruyen, y aunque a veces son solo pasajeros, el impacto con el que llegan, con el que caen, marca tu vida. Algunos de vez en cuando, se vuelven eternos. Me senté a un lado del sofá a escuchar como Ethan, Daniel y la maniática de Elena discutían encerrados en el despacho con sus padres. Yo debía estar ahí, al menos defendiendo mi dignidad, o lo poco que conservaba de ella, pero no, Ethan no me dejó entrar después

