Perspectiva de Abril. Me encontraba cumpliendo con mi trabajo cuando miré que me entró un mail. Al ir a revisar esperando que fuera una oferta de trabajo, miré que se trataba de un abogado de Gabriele. —¡¿Qué?! —miré la palabra demanda —¡Este infeliz! Pensé que lo había olvidado o que era una especie de broma, pero no era así. Él me estaba demandando y lo que exigía era que trabajara en su empresa para poder cubrir el billón de dólares que le había dado a la familia del difunto. —Mejor hubiera ido a prisión, al final de cuentas las presidiarias son más gentiles que el infeliz de Gabriele. Me había arruinado por completo mi viaje, así que al final tuve que recoger todas mis cosas y salir con urgencia del hotel. Imprimí los papeles y los sujeté con fuerza. Llegué a la recepción y entreg

