Todo en ese momento me parecía una verdadera broma. Austin se ofreció a ayudarme con Adam. Mi primo lo había observado sombrío antes de vomitar todo lo que había bebido. Cayo y apenas podía estar de pie. Claro, yo sólo no podía llevarlo a la habitación, así que aquí estábamos.... Adam en mi cama.... Austin frente a mi, observando con una aire de molestia y a mi, pues aun no sabia que hacer o decir ante la situación. Me agobiaba el silencio que se formó entorno a Austin y a mi, pero a los minutos el habló mientras tomaba una manta que estaba en el suelo y la dejaba en la esquina de la cama. Austin: Creí que estarías solo ¿El es tu novio...? Trague saliva un tanto avergonzado. Hasta ahora me daba cuenta que no había alcanzado si quiera a vestir con algo no tan vergonzoso como mi ropa

