Ella quería vestirse con un vestido bonito y ir al cartorio para casarse. Quería al menos una foto para guardar de recuerdo. Era poco, pero eso la haría feliz. Ella fue a terminar el almuerzo. Klaus se acercó al fogón nuevamente, le gustaba sentir el olor de la comida, como no sentía dolor, las alertas no se instalaban en su mente, por eso no cocinaba antes de ella, pero ella lo detuvo. -Siéntate en la mesa, todas las ollas están calientes y te vas a quemar. -Lo siento por ayer. Las crisis habían sido intensas en los últimos días, aun así, él no la agredió. -Está todo bien. -Forcé las cosas en la cama, en los momentos de crisis el deseo s****l aumenta. -Necesitas ser más delicado y respetar cuando yo diga que no. -Lo sé. Haré lo posible. -Tu voz está menos ronca. ¿Es efecto del

