POV THEO
Desde lo ocurrido hace un par de noches en mi habitación, Mi Nopalito ha actuado de manera distante y tímida. Supongo que cada vez que me ve, recuerda todo lo sucedido. La verdad es que me sorprende la reacción que tuve; no me sentía así desde la pubertad, carajo; hasta parece mentira que logró ponerme duro simplemente con lencería. He tenido y visto a muchas mujeres desnudas frente a mi y nunca me sentí de esa manera. La ducha fría no sirvió cuando me dejó solo, tuve que atender mis necesidades yo mismo para poder calmarme y no ir a su habitación para penetrarla hasta que se quedara inconsciente. Es por eso que hoy decidí quedarme en la sala, a su lado. La observo leer sin siquiera pestañear; un libro, parece que es lo suficientemente interesante para que no se haya despegado de él en dos días. De pronto, la veo ponerse de pie y subir a la segunda planta; es el momento perfecto para poder espiar su lectura. Mientras ojeo las páginas mi sorpresa crece y no puedo creer que ella tenga estos gustos. ¿Qué carajo es esto?
- ¡¿Qué haces?! – ni siquiera la sentí llegar. Al verme sostener el libro, se abalanza sobre mi para intentar recuperarlo; pero simplemente estiro mi mano para dejarlo fuera de su alcance - ¡Regrésame el libro! – pide sonrojándose
- Wow… ahora entiendo porque estabas tan entretenida – digo sonriendo – Me agradan tus gustos en lectura.
- Si intentas avergonzarme por mi elección de lectura, no lo lograras – se para frente a mí, cruzándose de brazos – No estoy avergonzada para nada.
- ¿Enserio? – la cuestiono y luego cito unas líneas del libro – “Mientras siento como su pene se desliza por mi interior tan fuerte que temo partirme por la mitad, me dedico a besarlo; rasguñando su espalda en el proceso”
- Oye, no hay nada de malo en leer sobre los placeres de la vida y de paso, aprender un par de cosas- se defiende
- ¿Por qué no solo ves un par de videos al respecto? – la cuestiono – Como toda persona normal.
- Porque lo hago para poder estar preparada, es para fines educativos – suelto una risita ante su excusa
- Esto es porno – suelto riendo
- ¡No! – niega
- Oh, claro que lo es – afirmo – Créeme, es más placentero verlo.
- Yo no veo videos explícitos; yo leo cosas explicitas; como la dama que soy – su respuesta me encanta.
- Ten – digo devolviendo el libro – Anota las cosas que quieres probar – pido – Así no solo te quedaras con la teoría, sino también con la práctica. Considerarlo, parte del aprendizaje; Nopalito. Y yo, estaré encantado en complacerte en todo lo que quieras.
- ¿Enserio crees poder llenar mis expectativas? – adoro que me rete
- ¿Qué tal si lo lees en voz alta? – propongo – Así sabré exactamente lo que debo hacer cuando llegue el momento.
- Lo tendré en cuenta – responde para luego volver a su lugar en el sillón.
- ¿Estas lista para esta noche?
- Sì, tengo la maleta preparada.
- Bien, no quiero presionarte; pero quiero que seamos más cuidadosos.
- ¿Por qué?
- Descubrirás que mis amigos son más difíciles que mis padres. Por favor, ten paciencia con ellos – pido – Y no les des demasiados detalles sobre nuestra vida privada.
- Pareces preocupado. Pero si son tus amigos, ellos entenderían si descubrieran…
- Solo ten cuidado, por favor.
- Lo tendré, tranquilo – dice
- Gracias – me pongo de pie – Iré a prepararme, nos iremos cuando esté listo.
- ¡Pero es la mejor parte! – se queja por tener que dejar su lectura
- Puedes leer en el auto, Preciosa – digo y luego subo hacia mi habitación. Mientras preparo mis cosas, intento no pensar en las posibilidades de que Arte se entere de nuestro trato, ella en verdad da miedo. Y si llega a oídos de los chicos; no pararán de molestarme en toda mi vida.
- ¿Lista? – pregunto.
- Sì – ella se pone de pie, veo que lleva un nuevo conjunto puesto; al parecer todo en este mundo le queda bien - ¿Sucede algo? ¿No te gusta mi atuendo? – pregunta al notar mi mirada penetrante
- No, solo… tengo muchas cosas en la cabeza últimamente. Vamos – digo invitándola a entrar en el elevador.
- Tranquilízate, todo saldrá bien.
- Sì – siento mi teléfono vibrar y noto el mensaje de Dan. “La compra de los terrenos no se ha podido realizar, al parecer el propietario no tiene deseo alguno de vender” – Carajo… - suelto por lo bajo.
- ¿Qué sucede? – escondo rápidamente el teléfono
- No es nada – trato de minimizar el asunto. Necesito ser dueño de esos terrenos antes de la ceremonia de compromiso; si no, la sorpresa no será tan buena. Pienso en alguna manera de poder concretar la compra mientras nos dirigimos a una de las casas vacacionales de los De Santi. Tal vez, pueda hacerlo cambiar de opinión si voy personalmente a su oficina. Necesito saber con que clase de hombre estoy tratando ¿Debería preguntarle a mi padre? Después de todo, él parece ser amigo del tal Harry Brown; con esto en mente, escribo de vuelta a Dan pidiéndole que haga una cita con él lo antes posible.
- Tienes fruncido tu entrecejo – Sicilia me observa dejando de lado su lectura- ¿Tanto te preocupas por tus amigos?
- Te darás cuenta al llegar que somos más que amigos, ellos son muy importantes para mí. Pero respondiendo a tu duda, no estoy así por ellos.
- ¿Otros problemas?
- Yo diría que son inconvenientes.
- Seguramente lo resolverás.
- Sì, es por eso que estoy pensando en posibles soluciones.
- Si necesitas apoyo, u consejo; estoy aquí para ti – las ultimas palabras calaron fuerte en mi alma. Ella no parece notar el peso de lo que acaba de decir, porque regresa a su lectura como si nada hubiera pasado.
- ¿Qué estas aprendiendo en este momento? – me levando de mi asiento y tomo el lugar justo a su lado. Intento leer un poco, pero ella lo evita pegando el libro en su pecho.
- ¿Por qué te interesa tanto?
- Tengo curiosidad – me defiendo – Además, no tengo nada que hacer dentro del avión.
- Pues busca algo… - pide
- ¿Cómo qué?
- No lo sé, a los chicos les gustan los videojuegos ¿No lo tienes uno de los tantos aparatos electrónicos que tienes?
- Nunca se me permitió eso – declaro
- ¿Qué quieres decir?
- Desde que tengo memoria, he sido educado con un propósito. Todo agendado y perfectamente calculado; lo videojuegos no eran parte de mi educación.
- ¿Entonces que haces para divertirte?
- Ya lo veras – digo – pero por el momento, déjame leer el libro contigo.
- No – intento tomar el libro de sus manos, pero ella lo sostiene fuertemente.
- Solo será un momento ¿Por qué eres tan poco racional? – pregunto
- ¡Dámelo! – ambos tiramos de un lado del libro y cada uno conserva el lado que sujeta - ¡Idiota! – grita al ver que hemos partido el libro por la mitad - ¿Estas contento ahora?
- Tranquila, solo es un libro…
- ¡Solo un libro! Claro, no puedes ver que disfruto de algo porque rápidamente vienes a arruinarlo ¿Verdad?
- ¡Fuiste tu la que no quiso que leyéramos juntos!
- Porque no quería – se pone de pie - Pero nunca has escuchado la palabra “No” en toda tu vida, es por eso que cuando alguien la dice; simplemente la ignoras como si no aplicara a ti – enserio está molesta - ¿Puedes madurar de una vez? Como puedes actuar de esta manera ¡Eres insufrible! – tras decir eso, se sienta en la parte más alejada de mí. Yo me quedo intentando entender porque reacciona de esa manera. Luego escucho como se pone de pie, se para frente a mi - ¡Dame eso! – me arrebata la parte que tenia del libro y luego vuelve a alejarse. ¿Cómo terminamos así? Va a ser un largo fin de semana.