Ese nivel de amor...

1396 Words
POV THEO Estoy sentado en la barra un poco pasado de copas, pero no es algo que no pueda controlar. Las chicas siguen rodeándome como moscas a la miel; las observo una por una ¿Con quién pasaré la noche hoy? Aunque, puede ser que elija a más de una. - Theo ¿Aun no quieres salir de aquí a un lugar más… íntimo? – una de las chicas es especialmente bella, sobre todo su busto… es muy tentador. - ¿Qué tan íntimo? – pregunto colocando una sonrisa en mi rostro. - ¡Theo! – mi sonrisa se borra cuando veo a la chica que grita mi nombre - ¿Podrían dejarnos a solas un momento? – pregunta de manera altiva, igual que siempre. - Toma tu turno, Olivia – la chica que se aferra a mi parece conocerla bien. - ¿Mi turno? ¿Acaso crees que él es un cajero u algo por el estilo, Nely? - La histeria me aburre – suelto - Theo, tenemos que hablar. Es algo importante – suelta; veo a la rubia cruzar sus brazos - ¿O es que tienes miedo? - ¿Crees que sigo siendo un adolescente y que caeré con eso? – la cuestiono - Por favor… - pide – Prometo no volver a molestarte. - Eso suena mejor – miro a las chicas que están a nuestro alrededor – Déjennos solos – pido y ellas me ven molestas, la chica llamada Nely incluso pasa empujando a Olivia en su salida. - Gracias – dice, yo me acomodo mejor en el taburete. - Habla… - digo cortante - Theo, escucha; yo solo… quería disculparme contigo – la veo irritado - Dijiste que era importante. - ¡Esto lo es! – asegura – Lo que te hice… no estuvo bien y quiero que sepas que me arrepiento en grande por eso. - No tiene importancia – le suelto - Claro que la tiene, solo mírate – su mirada hace que el adolescente al que engañó y abandono hace años surja nuevamente provocándome náuseas – Este no eres tú – insiste - ¿Y quién soy yo según tú? - Eres amable, caballeroso y muy respetuoso de la mujer – suelto una carcajada – Sé que empezaste a comportarte de esta manera después de que me fui al extranjero; pero… - ¿Pero qué? – la interrogo - ¿Crees que aún tienes algo de poder sobre mí? ¿Quién te crees que eres? - Sé que soy la única chica a la que has amado – suelta, no respondo a eso porque no puedo negarlo; pero tampoco quiero afirmarlo. No frente a ella; no después de lo que me hizo – Theo, solo quiero reparar un poco el daño que te hice – la veo acercarse más a mi – Podemos… no lo sé, ser amigos. - ¿Amigos? – pregunto incrédulo - Sì, amigos… como solíamos serlo antes de… - Los cuerpos que se han tocado, abrazado y recorrido; no pueden ser amigos. - Theo… solo quiero recuperar a mi mejor amigo – suspiro exasperado - ¿Enserio crees que puede resultar? - Sì – afirma - Bien, entonces dime amiga; ¿A quien de esas chicas crees que puedo llevarme a casa para desnudarla y pasar la noche entre sus piernas? – pregunto sorprendiéndola. - Theo… ¿Cómo puedes… - ¿A quien consideras que es mejor? – pregunto – Todas lucen preciosas. - Puedes elegir a la que quieras, estoy segura que ninguna pondrá resistencia – siento cierto placer ante su respuesta. - Tienes razón, nadie me rechazaría – termino mi trago y luego me pongo de pie – Nos vemos – me despido dejándola junto a la barra. La verdad no tengo ganas de continuar en este lugar. - ¡Theo! – Kavin se acerca mientras acomoda su camisa - ¿Dónde estabas? - Por allí.. – suelto - ¿Qué te pasa? - Nada, solo… me aburrí. - Eso quiere decir que ya te vas ¿cierto? - No estoy de humor para ver a viejos conocidos, además; no todos de ellos son agradables de tratar. - Todos han sido muy amables – responde él – Pero también me quiero ir, tengo trabajo mañana. - Bien – ambos salimos de la disco y mientras esperamos nuestro auto Anthon también sale de la mano de la chica de hace rato. - ¿Se van tan temprano? – pregunta mientras le da unas palmaditas a Kavin - Hola, York – lo saluda este – Sì, estamos un poco cansados y debemos trabajar mañana. - Entiendo – veo que toma de la mano a la chica del jugo – Nos vemos después – se despide con un gesto de la mano y luego los veo subir a un auto juntos y desaparecer en tráfico. - Al menos para alguien si resultó una buena noche – comenta Kavin - ¿A qué te refieres? - Lleva una chica hermosa – sonrío - No dirías lo mismo si la conocieras. - No me digas que es una de tus chicas. - ¿Enserio crees que una chica como ella sería de mi interés? - ¿Por qué no? Es hermosa, ¿viste esa piel blanca? Apuesto a que es muy suave – le dedico una mirada de orgullo. - Por fin muestras algo de interés sobre una chica. - Solo digo lo obvio y para tu información; muestro interés sobre varias chicas. - Como digas – suelto conteniendo una risa. Se perfectamente bien como se comporta mi amigo, ser los únicos solteros del grupo ha hecho que nos unamos más, pero a veces ni siquiera las mejores chicas hacen que nos sintamos bien. Es como si no tuvieran nada especial que brindar y la piel no lo es todo - ¿Cómo crees que será cuando encontremos a nuestra chica? – pregunto mientras fijo mi vista en el trafico - No lo sé… solo espero no tardar en encontrarla; esto se vuelve tedioso. - ¿Crees que logré sentir algo como los chicos? - ¿A qué te refieres? - Ellos… parecen no poder vivir sin las chicas, son felices e incluso renuncian a todas las demás por estar con ellas; ese nivel de amor… un amor lo suficientemente fuerte como para querer compartir tu vida, suena muy difícil de encontrar. - ¿Qué te metiste? – pregunta extrañado ante mi comentario, no respondo ya que incluso yo; no sé de donde vino, ¿será la presencia de Olivia? Me asusta solo pensar en que mi corazón vuelva a caer por ella, no quiero volver a pasar por lo mismo. - Olvídalo… - respondo por fin - También lo he pensado… un amor como el de mis padres, como el de mi hermano con Arte y un amor como el de tus padres; creo que son muy afortunados de tener a alguien así. Pero aspiro a lo mismo, por lo cual no pienso aceptar algo menor a ese tipo de relación. - Entonces, será mejor que nos lo tomemos enserio – digo girando mi cabeza para verlo – Debemos intentar conocer a alguien especial; no a alguien para pasar la noche. - No puedo creer que tu seas el primero en proponer algo por el estilo. - Ya es momento – afirmo – Creo que… sentar cabeza no se escucha tan mal. - ¿Y que harás? ¿Citas a ciegas? - ¿Y por que no? Creo que mi madre tiene una lista enorme guardada en uno de sus cajones – digo riendo – No es como si vaya a aceptarlas, pero puedo tomarme un poco de tiempo para conocer a mujeres respetables cuya candidatura a ser mi esposa no me pese. - Si te sientes cómodo con eso… pues adelante – me anima – Pero recuerda lo de no apresurarnos, la indicada llegará cuando menos lo esperemos – antes de que tenga tiempo de responder ante su consejo, mi auto llega. - Nos vemos después – digo despidiéndome, subo a mi auto para dirigirme a casa; mamá seguramente va a estar feliz con la noticia. Pero… es extraño; ¿Por qué tengo este tipo de pensamientos ahora? ¿En verdad sigo tan afectado por Olivia? ¡No! No es eso, simplemente creo que ya es momento de ver las cosas de otra manera…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD