POV THEO
- ¿Qué haces? – Hilary me ignora mientras se levanta de la cama - ¿Qué sucede?
- Tengo que ir a trabajar ¿lo olvidas? – responde por fin
- No es necesario que lo hagas, mi oferta sigue en pie.
- Ya estoy grandecita como para que me mantengan – aclara – Y considerando que eres menor que yo, jamás lo voy a aceptar.
- Te dije que no le prestes atención a algo tan insignificante como eso.
- Solo llevamos saliendo unas semanas, no te emociones. Pronto se te acabará la emoción – me siento sobre la cama mientras veo su sexy trasero caminar hacia su clóset. Me encanta que no se haga la avergonzada después de estar juntos, es refrescante.
- Sigues tratándome como un niño que solo actúa por capricho.
- ¿Y no es así?
- No – aseguro – En verdad me agrada tu compañía, es muy refrescante.
- Recuerda que no debes involucrarte sentimentalmente, es solo físico.
- Lo sé – le aseguro – No es mi primera relación de este tipo, tranquila.
- Bien, porque no quiero tener problemas con tu madre; en verdad aprecio su persona.
- No hables de mi madre en estos momentos ¿Quieres?
- Solo deseo que todo quede claro. Ya que solo quieres que la relación sea física, quiero tomar mis reservas.
- Está claro, tranquilízate – y tras decir eso, la veo desaparecer dentro de su baño. Me levanto perezosamente de su cama y recojo el desastre que hicimos, para luego vestirme. Salgo de su departamento y me voy. Después de todo, no tiene sentido que nos despidamos; pronto nos veremos en el Club. Me dirijo a casa para tomar una ducha, revisar algunas cosas e ir al club.
- ¿Hijo? – la voz de mi padre me alcanza antes de poder subir a mi habitación.
- ¿Padre?
- Me alegra poder verte, ven. Necesito hablar contigo.
- Claro – me siento en la silla frente a su escritorio - ¿Qué sucede?
- Escuché que hasta hace poco estuviste asistiendo a citas a ciegas ¿no concretaste nada?
- Bueno… no es fácil encontrar a la chica ideal – me siento incomodo, no quiero hablar del tema - Y creo que debo adorar a la chica desde la primera interacción, eso no ha pasado aún.
- Sé que la juventud es muy divertida, a tu edad; sentía que podía dominar el mundo, ninguna chica se me resistía, pero también pensaba en mi futuro, necesitas algo serio para poder sentar cabeza.
- No quiero hacerlo con cualquier persona, quiero algo especial como mis amigos o como ustedes.
- Nuestro matrimonio fue arreglado – comenta – Nada de lo que tenemos fue fácil, tuvimos que trabajar mucho para poder lograrlo.
- ¿Por qué me dices esto?
- Es hora que pienses en sentar cabeza, y que tomes un papel más activo en la empresa.
- ¿Quieres decir que me darás la empresa si me caso?
- Quiero decir, que es hora que vivas la vida.
- Eso hago.
- ¿Con la bailarina? – lo veo sorprendido
- ¿Cómo lo sabes? ¿ me estas siguiendo?
- Lo creas o no, lo descubrí por accidente; el punto es… ella no es conveniente para la familia. Si es solamente una aventura, no me opongo. Pero no será parte de esta familia ¿entiendes?
- Tranquilo, no es nada serio.
- Bien, eso espero. A tu madre le dará un infarto si se entera de esto.
- Seré más cuidadoso.
- Preferiría que no siguieras con ella; pero no voy a prohibirte nada.
- Gracias
- Y sobre la empresa, quiero que asumas la vicepresidencia.
- ¿Qué?
- Cargidan va a jubilarse, así que tu ocuparás en puesto.
- ¿Cuándo empiezo?
- Será dentro de cuatro meses, debes esforzarte.
- Lo haré, padre.
- Bien, no tengo nada más que decir. Ve a ducharte.
- ¿Ducharme?
- Cargas lápiz labial por toda la camisa – observa
- Claro, me voy – me levanto para poder llegar a mi habitación. Tomo la ducha y vuelvo a prepararme para salir, creo que debo terminar toda relación con Hilary. No tiene sentido seguir alargando esto. Conduzco por las calles pensando en la vicepresidencia, en verdad me emociona eso; es un paso más cerca de poder tener todo a mi disposición. Al llegar al club entro sin ninguna preocupación.
- ¡Theo! – escucho a alguien gritar mi nombre y veo a Anthon saludar con la mano.
- ¿Qué haces aquí? – le pregunto mientras nos damos un apretón de manos en forma de saludo
- Oh, Sicilia dijo que quería venir a este lugar.
- ¿Quién?
- Mi prometida – señala una de las mesas frente al escenario y veo a la chica castaña que ayudé hace unas semanas, así que su nombre es Sicilia.
- ¿Ella es tu prometida?
- Sí, es una belleza ¿verdad?
- Si tú lo dices.
- ¿Quieres acompañarnos o viniste con alguien más?
- Vine solo.
- Entonces ven – me arrastra hasta su mesa – Chicas, les presento a Theo Ferith. Theo como ya te mencioné ella es mi prometida Sicilia y ella es su hermana, Carys.
- Es un placer – saludo
- El placer es todo nuestro, por favor siéntese aquí – pide Carys
- Gracias – tomo mi asiento en la mesa – Es una sorpresa encontrarlos aquí, ustedes no son mucho de Clubes.
- Sici quería conocer este club, así que cumplí su deseo como es mi deber – sonrío al ver a mi amigo tan enamorado de esta chica, aunque no sé que es lo que ve en ella.
- ¿Y por qué tanto interés en el club? – le pregunto a la chica pálida.
- Es muy popular y siempre me pregunté como lucía.
- Claro, pues espero que no se decepcione – al parecer actuará como si no nos conociéramos; supongo que no comentó nada de lo sucedido en su casa o a su prometido.
- ¿Usted tiene novia? – Carys a quien había estado ignorando se pega demasiado a mí, enrollando sus brazos alrededor del mío.
- Bueno, eso depende de cómo lo mires – respondo, esta chica es impertinente.
- ¿A qué se refiere?
- No tengo solo una – comento sonriendo esperando que capte la indirecta y me deje tranquilo.
- ¡Oh, usted es tan gracioso! – se ríe – Mi padre me habló de su familia, verá… está buscando al chico indicado para que sea mi esposo.
- Suerte con la búsqueda.
- Escuché que estaba saliendo a citas a ciegas, pero no se contactó con nosotros ¿Por qué?
- ¿Enserio quiere que le responda eso? – pregunto
- Carys, no seas impertinente. Lo incomodas con tus preguntas fuera de lugar ¿no te das cuenta?
- No me hables de esa forma, Sicilia. A nuestro padre no le gustará escuchar que regañaste a tu hermana mayor.
- No eres mi… - sea lo que sea que iba a decir se contuvo, al parecer la relación entre hermanas no es muy sana que digamos – Lo hago para que dejes de avergonzarte a ti misma de esta manera.
- Dije que cierres la boca, hermanita.
- Por favor, le pido que se abstenga de hablarle así a Sicilia – Anthon interviene visiblemente molesto ante la actitud de la chica.
- Lo siento, no quise arruinar el ambiente; solo estaba haciendo unas preguntas – mi atención se mueve hacia el escenario cuando las lucen enfocan la tarima y la hermosa piel bronceada de Hilary se muestra ante el público, veo como empieza a mover esas caderas que me volvieron loco esta tarde. Es como si hipnotizara al público con sus movimientos, ver su cabello bailar en el aire mientras coquetea con los clientes sentados en las mesas, todo… me encanta verla.
- Es muy buena bailarina – comenta Anthon
- Y muy vulgar también – reprimo las ganas de tirar a Carys de su silla por el comentario
- Cuida tu boca, ella está trabajando… no veo que esté haciendo algo malo – interviene Sicilia
- Se pavonea casi desnuda frente a un montón de hombres alcoholizados, ¿ves cómo los seduce? Se nota que es una mujer sin valor alguno.
- ¡Carys! – vuelve a amonestarla. Mi sangre hierve para este momento ¿Qué sabe esta chica ignorante sobre Hilary? ¿Cómo se atreve a juzgarla tan duramente por bailar?
- Solo digo la verdad.
- Nadie le pidió que lo dijera – le suelto molesto dejándola sorprendida
- No se moleste conmigo, solo daba mi opinión – no respondo - ¿Qué tal si vamos por un trago a la barra?
- No es buena idea, me tengo que ir – me pongo de pie
- ¡Espere! – siento como ella toma la manga de mi chaqueta - ¿Podemos vernos de nuevo?
- ¿Vernos?
- Sí, como una cita; podríamos…
- Creí haberle dicho a su familia que no estamos interesados en formar lazos con ustedes; por favor entienda su lugar y no vuelva a molestarnos – digo – Nos vemos Anthon – y sin decir más suelto su agarre de mí. No soporto estar un segundo más con ellos, no puedo tolerar sus comentarios despectivos e ignorantes.