Ella llegó jadeando a la enorme mansión, ella había caminado una distancia considerable y en el momento que miró el movimiento en la propiedad fue que supo que lo que le habían dicho era verdad. — Disculpe — le habló tímida a una empleada — ¿En dónde se encuentra David? Necesito hablar con él, dígale que lo busca Sophie. — ¡¿Qué haces aquí?! Lorenza bajó los escalones mientras sostenía con firmeza su rosario, ella usaba ropa de luto, pero esta era totalmente opuesta a la que Sophie tenía puesta. Se miraba que era fina, en cambio, la de la chica era opaca y se veía muy vieja. — Tú no perteneces aquí, vete, si mi hijo te usa como su entretenimiento, eso no significa que puedas venir aquí como si fueras alguien importante. ¡Vete! Nuestras diferencias sociales son abismales y no tienes der

