Diego
El chico se habĂa desmayado, por lo que terminĂ© de correrme y luego me salĂ de su interior, fui al baño saquĂ© el condĂłn para desecharlo, luego tomĂ© una toalla y volvĂ a la cama lo volvĂ con cuidado, lo limpiĂ©, estaba todo su semen derramado a lo largo de su abdomen, al terminar lo tapĂ© y volvĂ al baño para dejar la toalla.
Guarde los juguetes, apague la mĂşsica que para este momento apenas se escuchaba, me acostĂ© a su lado, querĂa tener una noche con mucho sexo pero Ă©l se habĂa desmayado, habĂa algo que rondaba en mi cabeza, sin embargo se lo preguntarĂa mañana al despertar, cuando se habĂa desmayado de repente, me asustĂ© profundamente, pensĂ© que le habĂa hecho daño y era por eso pero el solo estaba demasiado cansado, mi noche de sexo estaba frustrada pero eso no era lo más importante, no estaba disgustado por eso si no por lo que habĂa pensado despuĂ©s, habĂa pensado en que podĂa ir a cualquier lugar a buscar a alguien para saciar mis deseos pero luego me sentĂ mal por que acababa de follar con Ă©l, como si un sentimiento de engañarlo pasara por mi cabeza, era demasiado absurdo, no estábamos en una de esas relaciones a las cuales se les prometĂa fidelidad, ÂżEntonces por quĂ© no solo iba a un club nocturno a satisfacer mis necesidades?
SuspirĂ© y mirĂ© el chico a mi lado, su respiraciĂłn era calmada, su boca entreabierta, sus labios rojos, levemente hinchados, su cabello rubio alborotado, tan lindo y llamativo como aquel dĂa en que lo vi por primera vez, me habĂa llamado tanto la atenciĂłn, su hermosura inigualable, nunca habĂa visto a un chico que me pareciera tan lindo, tierno y descarado a la vez, solo querĂa follarlo, tenĂa unas inmensas ganas de hacerlo, sin embargo no contaba con que volverĂa hacerlo una y otra vez, no podĂa creer que lleváramos más de un dĂa follando, desde hace años no follaba con alguien más de una noche.
Me acerqué más a él acaricié su mejilla.
—¿Que tienes que me pareces tan especial? — le preguntĂ© en un susurro sabiendo que no responderĂa por obvias razones— ÂżPor quĂ© hago cosas por ti que nunca habĂa hecho por otras personas? — volvĂ a preguntar, me acerquĂ© a su rostro, en un impulso besĂ© castamente sus labios, estaban secos pero tibios, con ese particular sabor al que siempre sabĂa su boca, lo atraje a mi cuerpo sintiendo la necesidad de abrazarlo para no soltarlo, me quedĂ© dormido con el suspirando contra mi cuello.
ווווווווו×
Al despertar sentĂ un rico olor a panqueques, abrĂ los ojos lentamente, encontrándome con su rostro mirándome con una sonrisa y ojos brillantes, al parecer estaba bastante animado, me frotĂ© los ojos para luego sonreĂrle.
—Buenos dĂas— hablĂ© soñoliento.
—Buenos dĂas para ti tambiĂ©n— dijo separándose un poco— eh preparado el desayuno y tenĂa tanta flojera que decidĂ traerlo para que lo comamos acostados— dijo sentándose para luego mostrarme una bandeja llena de comida, habĂan dos pocillos con frutas, yogurt y avena, dos vasos con batido de frutilla y arándanos, su favorito, dos porciones de panqueques con Nutella y una taza de cafĂ©.
—Se ve tan delicioso— contesté embobado— gracias— agradecà empezando a comer, empecé por los panqueques que estaban tan deliciosos.
—De nada, espero que lo disfrutes— dijo ganándose a comer frente a mi— y disculpa por lo de anoche.
—Tranquilo, lo entiendo, yo deberĂa disculparme a lo mejor fue mucho— reconocĂ mientras tomaba un poco de batido.
—No, si hubiera sido mucho realmente te hubiera pedido que pararas, lo de anoche estuvo fantástico— reconoció— solo estaba muy cansado explicĂł mientras tomaba un poco del batido y quedaba manchado con este, por lo que me acerquĂ© y limpiĂ© la parte superior de sus labios donde se habĂa manchado.
—No te disculpes o excuses, todo está bien, no estoy molesto, porque lo que no tienes que disculparte o tratar de recompensarme por ello, aunque realmente agradezco el desayuno, esta delicioso.
—Bueno, no lo hice solo por eso, pero me tranquiliza saber que no te sientes molesto por no poder complacerte por completo— respondió un poco cabizbajo.
—Oye que te hayas desmayado en el acto no significa que no me hallas complacido, si querĂa tener más que solo un orgasmo, pero no a costa de ti, tambiĂ©n debo asegurarme de que estĂ©s bien, no puedo solo pensar en mi— respondĂ.
Él se quedĂł en silencio mientras comĂa.
—Yo me desmaye porque nunca habĂa intentado algo como eso, porque... en realidad no tengo tanta experiencia como aparento, solo eh estado con dos personas en mi vida, tu y Alexander, aunque aprendĂ algunas cosas no se todo— respondiĂł sin mirarme un poco avergonzado, sonreĂ.
—Ya lo sospechaba, solo querĂa confirmarlo— dije recordando que esa era la duda que habĂa tenido toda la noche.
—¿Eso no te molesta? — preguntó.
—No, claro que no— en realidad es genial, no sabes cuantas cosas quiero enseñarte, no lo dije, pero lo harĂa.
Seguimos comiendo, luego dejamos la bandeja en el suelo y nos acostamos un rato mientras hablábamos de diferentes cosas.
—¿Oye a propĂłsito, no deberĂas estar vistiĂ©ndote para ir a la universidad? — preguntĂ©.
—No quiero ir hoy, qué tal si salimos y la pasamos bien— propuso.
—Está bien, que quieres hacer— pregunté.
—Primero quedĂ©monos acostados un rato, luego podemos salir al cine y ver una pelĂcula, almorzar, ir a la playa, pasear por el parque, tomar helado, tambiĂ©n quiero ir a una tienda debo comprar regalos, para mi sobrino, esta de cumpleaños, el fin de semana y voy a viajar a Canadá— dijo emocionado.
—¿Viajaras? ¿Este fin de semana? — pregunté.
—Si, ayer por la mañana hablamos, hemos quedado en que viajarĂa para el cumpleaños de mi sobrino y ellos viajarĂan para mi cumpleaños por lo que tengo que viajar el viernes por la tarde— respondiĂł.
—¿No es un poco apresurado? faltan unos dĂas para que sea viernes— preguntĂ©.
—No, de hecho, mi hermano ya me compró pasajes, solo tengo que viajar— respondà entusiasmado.
—Bien, podemos quedarnos un rato más acostados y luego nos arreglamos para salir— dije antes de tapar su hombro descubierto.
Estaba de lado por lo que Sander descaradamente se volviĂł quedando de espaldas hacia mĂ, estirĂł su trasero hasta hacerlo chocar con mi m*****o, empezĂł a moverse y restregarse contra el hasta tenerlo completamente duro, todavĂa estaba desnudo por lo que este estaba buscando su entrada entre sus nalgas, tomĂ© su cintura y no permitĂ que se alejara, tomĂ© un condĂłn del velador y lo coloque rápidamente, abrĂ sus nalgas y me alineĂ© hasta estar dentro de Ă©l, cuando estuve por completo aferre mi brazo a su abdomen y coloquĂ© mi rostro en su cuello.
—¿Esto es lo que querĂas? — preguntĂ© jadeante mientras empezaba a moverme de atrás hacia adelante.
—Si, lo quiero muy duro— respondió apretando mi brazo en su cintura y abdomen.
—Ohh y lo tendrás— respondà embistiéndolo tan profundo como pude.
—Ahh—gimió.
וווווווו×
—Creo que deberĂamos dejar de besarnos y ver la pelĂcula— sugiriĂł entre besos.
—Vamos sĂ© que quieres continuar, además podrĂamos hacer más que esto, todos están gritando, nadie se darĂa cuenta— propuse en un susurro cerca de su cuello.
—Está bien, pero quiero hacerlo yo, voy a darte una mamada, pero tendrás que ver la pelĂcula mientras lo hago— dijo empezándose a deslizar del asiento hasta tocar el suelo.
—Bien— respondĂ.
Al estar frente a mĂ de rodillas no pude evitar ponerme más duro, era tan excitante, en cualquier momento alguien nos podĂa ver.
Desabrocho mi pantalĂłn y luego tomo mi chaqueta y la puso sobre su cabeza, sentĂ su aliento sobre la puta, me estremecĂa, fije la vista en la pantalla sin embargo no paraba de jadear, Ă©l estaba pasando su lengua lentamente desquiciándome en el acto, solo querĂa que metiera su boca tan profundo como fuera posible, pero dejarĂa que se tomara su tiempo, mientras trataba de concentrarme en la horrible pelĂcula de terror.
Y como si me hubiera leĂdo la mente empezĂł a bajar por toda mi longitud, haciĂ©ndome gemir, por suerte no se habĂa escuchado con los gritos de miedo de los demás, no pude evitar llevar mis manos a su cabeza tapada con la chaqueta negra y de repente cuando habĂa bajado por completo empezĂł a subir y bajar rápidamente, estaba matándome, cerrĂ© los ojos y tirĂ© la cabeza hacia atrás mientras que seguĂa colocando mis manos sobre su cabeza, Ă©l tenĂa sus manos agarrando mi camisa.
PodĂa escuchar a pesar de la bulla los sonidos de su boca atragantándose con mi miembro
וווווווו×
—Las fresas están deliciosas— dijo mientras comĂa el postre.
Realmente estaban ricas, pero preferĂa las frambuesas.
—Lo están— sin embargo, le di la razón— ¿Que sigue después de almorzar? — pregunté olvidando nuestro plan inicial.
—Ir a la playa— respondió.
Luego de terminar de comer el postre tomamos un taxi que nos llevara a la playa, nos pusimos los trajes de baño que habĂamos comprado despuĂ©s de salir de la pelĂcula y fuimos al agua.
Él empezĂł a tirarme agua y claramente yo tambiĂ©n le tirĂ©, luego lo subĂ a mi espalda y nadĂ© con Ă©l, el agua estaba un poco helada, por lo que salimos del agua y nos tendimos en las toallas que tambiĂ©n habĂamos comprado entre otras cosas.
Tomamos sol un rato, estaba disfrutando el sol con los ojos cerrados, cuando sentĂ que alguien me tapaba el sol, abrĂ los ojos.
—Hola! Soy Sandra, ÂżPuedes darme tu nĂşmero? Me pareces bastante atractivo como para salir un dĂa de estos— dijo seductoramente, tenĂa un lindo cuerpo, buenas curvas tal vez antes me la hubiera follado, pero ciertamente no me interesaba tanto.
—Lo siento Sandra, pero no creo que a mi chico le agrade que te de mi número o que salgamos— respondà utilizando a Sander para excusarme, a lo cual ambos me miraron sorprendidos, creo que Sander por haberlo llamado "mi chico" y Sandra porque no creyó que me gustaran los hombres.
—Oh lo siento yo, no pe- pensé que... mejor me voy— dijo llevándose muy avergonzada.
—¿Por qué le dijiste que era tu chico? — preguntó un poco exaltado mientras se sentaba para verme mejor.
—Solo querĂa sacarla de encima— respondĂ sin tomarle importancia mientras volvĂa a cerrar los ojos.
—PodrĂas haberle dicho la verdad y ya— respondiĂł un poco molesto.
—Sabes que en el fondo te gustĂł que te llamará "mi chico"— dije sonriendo todavĂa con los ojos cerrados.
—No!
—Si!
—No!
—Si
—No y no, no soy tu chico y nunca lo seré, aunque pudiera— dijo volviendo a recostarse de mal humor.
Me reĂ por su infantil actitud, generalmente se comportaba siempre descarado y eso, pero ahora me estaba dando a demostrar su faceta dulce e infantil, lo que me parecĂa gracioso.
וווווווו×
—¿Me podrĂas enseñar algo de tu idioma? — preguntĂł de repente mientras caminábamos por el parque.
—Mmmm... Bien repite conmigo, Sono molto selvaggio, soprattutto a letto— dije sonriendo, esperando su reacciĂłn cuando supiera que significaba estaba muy seguro de que me darĂa un golpe o se enorgullecerĂa de sĂ mismo.
—Sono molto selvaggio, soprattutto a letto— repitió lentamente después de mi— ¿ahora dime que dije? — preguntó orgulloso de sà mismo por pronunciarlo lo más correcto que pudo.
—Tu dijiste "Soy muy salvaje, especialmente en la cama"— expliquĂ© mordiendo mi labio, era una muy cierta verdad lo sabĂa mejor que nadie.
—Ohh lo crees? — preguntĂł un poco tĂmido.
—Si que lo eres— dije mirándolo con deseo.
—Es mejor que sigamos caminando o podrĂamos hacer algo indebido en la calle— dijo pasando por mi lado mientras se mordĂa el labio, entonces lo quede mirando, el caminaba al frente, su trasero rebotaba al dar cada paso, sus caderas contorneadas me volvĂan un poco loco y aĂşn más ese top que descubrĂa un poco su estĂłmago.
No a todos los hombres se les veĂa bien, pero a Ă©l se le veĂa fantástico, caminĂ© hasta alcanzarlo por quĂ© su belleza me estaba embelesado demás, al llegar tomĂ© su cintura tapando parte de ella, no podĂa dejar que cualquiera pensara que podĂa tomar su cuerpo.
Bueno eso fue muy posesivo, pero no podĂa evitarlo y eso me frustraba, es que su cuerpo era tan fantástico que cualquiera se sentirĂa atraĂdo por Ă©l, nunca lo habĂa visto con un top por lo que hoy estaba realmente caliente.
Caminamos un rato y luego decidimos sentarnos en el pasto a tomar helado, habĂa un sol muy fuerte por lo que estábamos cerca de un árbol para que nos llegará la sombra.
—¿En cuánto terminé lo que tenemos básicamente volverás a Italia? — preguntó desviando la mirada mientras lamia su helado.
—Básicamente, tengo que volver, debo hacer cargo de la empresa con mi hermano, se está haciendo difĂcil el estar aquĂ— dije pensando en todos los clientes que llamaban a diario para tener informes de sus empresas y demás, porque solo trabajaba en la empresa de mi hermano, sino que tambiĂ©n me encargaba de administrar la parte financiera de los negocios que tenĂa mi hermano con otros socios.
—Ahh
—¿Estas triste por qué piensas que si esto termina no volveremos a vernos? — pregunté sonriendo levemente.
—No! Solo pienso en que... Bueno si tal vez un poco, dijiste que seguirĂamos siendo amigos si esto terminaba, pero no creo que sea tan asĂ— dijo bajando la vista.
—PensĂ© que te podrĂas feliz si un dĂa decidiera solo irme— dije refiriĂ©ndome a la actitud que tenĂa al principio de conocernos.
—Antes tal vez, ahora creo que podrĂas ser un buen amigo— dijo con sinceridad.
—Entonces cumpliré con lo que te dije, tal vez no nos veamos muy a menudo, pero te aseguro que hablaremos, además puedes pedirme ayuda con trabajos o cuando tengas una duda, recuerda que estudiamos lo mismo— hablé mientras tomaba de mi helado que empezaba a derretirse.
—Eso estarĂa bien— sin embargo, seguĂa pensativo y desganado.
—¿QuĂ© es lo que te pasa que te tiene de esa manera? Desde ayer que te noto asĂ— dije con sinceridad.
—Nada— dijo para luego levantarse y volver a caminar por el parque.
ווווווו×
—¿No sĂ© quĂ© comprarle? ÂżTienes alguna idea de que podrĂa comprar? — preguntĂł mientras veĂa diferentes juguetes.
—¿Cuantos años tiene? — preguntĂ© mientras veĂa otros juguetes.
—Tiene 4 va a cumplir 5— dijo mirándome para ver quĂ© decĂa.
—Creo... Que podrĂamos comprar autos en miniatura, tambiĂ©n uno de esos dinosaurios que suenan y tienes alas— dije viendo el juguete hasta a mĂ me habĂa parecido lindo.
—¿Y si no le gusta? — preguntĂł frustrado— ÂżQuĂ© pasa si me odia por tosa la vida? No quiero ser un mal tĂo— dijo un poco angustiado.
—No lo eres y no lo serás, en caso de que no le guste, solo invitarlo a una tienda se juguetes y compra lo que le guste y... Eso, a los niños les encantan los dulces, cuando vallas a darle el regalo compra un chocolate, en caso de que no le guste el regalo verá el chocolate y no te odiara— traté de consolarlo.
—Si, creo que tienes razĂłn, gracias— dijo para despuĂ©s abrazarme, me quedĂ© un poco sorprendido, Ă©l tenĂa sus brazos en mi cuello, fue un abrazo corto— creo que me ayudaste a calmar los nervios, ciertamente hace mucho que no lo veo se puede decir que 2 años y no creo que me recuerde— dijo con pena.
—Él lo hará y si no lo hace encárgate de crearle el mejor recuerdo para que nunca se le olvide que tiene un tĂo muy genial— dije revolviendo su cabello.
—Bien entonces compremos ese dinosaurio y autos— dijo tomando el juguete, buscamos el otro de auto miniatura hasta que lo encontramos, luego fuimos a pagar y salimos.
—DeberĂamos envolverlo en papel de regalo— dije caminando por la calle para ver dĂłnde podĂamos encontrar el papel.
—Si, debiĂ©semos ir a una papelerĂa.
No pudimos encontrar bolsas de regalo o sobre hechos por lo que compramos un pliego de papel de regalo y al llegar a la casa empezamos a envolverlos como pudimos, para suerte de nosotros no habĂan quedado tan feos.