Kilian llegó a su oficina y se encontró a la persona que menos quería ver en la tierra. Al verlo llegar Zenda se levantó de su silla y caminó pavoneandose como si fuera la dueña del lugar su falda corta y su blusa con un gran escote dejaba ver sus curvas.
—¡Kilian querido! ¿Listo para la cena de esta noche? Papá me informó y salí para comprar algo apropiado para la ocasión, dime tu color favorito.
—¿Qué ocasión? Y ¿Qué haces aquí? Este es mi lugar de trabajo y no un club social.
—Papá me dijo que hoy se acordará el compromiso, eso me tiene muy feliz seré la señora Brown.
—Tu papá está equivocado. Yo no me voy a comprometer contigo y jamás serás la señora Brown.
—Kilian debes estar un poco confundido por la emoción, hablemos dentro de tu oficina.
—Lo siento señorita Dunt, no tengo tiempo para hablar con nadie.
Sin decir nada más entró en la oficina dejándola fuera y de pie. Zenda dio un fuerte pisotón con sus tacones caros y salió del edificio de inmediato. No podía soportar tanta humillación, no podía hacer nada más por el momento que llamar a su padre.
—¡Hola papá! ¿Me quieres decir porque Kilian dice que no habrá compromiso?
—¿De que hablas Zenda?
—Estoy en la oficina de Kilian y me dice que estás equivocado que no habrá ningún compromiso.
— Yo lo arreglo, descuida hija.
Beta Dunt llamó enseguida al rey Marcos esperaba una buena explicación, él ya se podía ver como m*****o de la familia real al casar a su preciada hija con el gran alfa Kilian Brown.
*—¡Rey Marcos! Kilian le dijo a mi hija que no habrá cena de compromiso¿que juego es éste? Se habló de un compromiso entre nuestros hijos ¡exijo una explicación!
*—Lo siento señor Dunt, mi hijo encontró a su Shualt y ante eso no puedo hacer nada. Todo siempre ha sido claro en las manadas esa es nuestra más poderosa ley y lo sabe.
Si un lobo encuentra a su Shualt nada ni nadie se puede interponer.
*—¿Qué? ¡Eso es imposible! Han pasado décadas desde que apareció una luna Shualt en las siete manadas. Es totalmente absurdo que Kilian ponga un pretexto tan inverosímil.
*—Pues apareció una y es la compañera de mi hijo. Ahora podrá entender que no será posible unir a nuestros hijos bajo la luna azul.
*—La ceremonia de la luna azul será en tres meses, dudo mucho que la señorita que pretende ser Shualt esté lista para entonces. Mi hija a dedicado toda su vida a prepararse para ser la mejor compañera.
*—¡Y encontrará un gran compañero! Tengo cosas por hacer señor Dunt, si no hay más que decir terminaré la llamada.
Liam Dunt no podía creer que se le fuera de las manos la oportunidad de ser parte de la familia real.
Llamó a su hija para dar algunas recomendaciones.
*—Zenda, Kilian encontró a su Shualt, es por eso que no habrá compromiso. Si quieres ser parte de la familia real tienes que lograr que te marque, una vez que lo logres no importa que ella sea la luna predestinada, tu estarás marcada por el gran alfa Kilian y eso será mejor.
*—¡Dime que es mentira! ¿Cómo puede aparecer una luna a estas alturas? Creía que solo se habían convertido en un mito.
*—¡Debes ser inteligente y lograr que te marque, haz lo que tengas que hacer!
*—¡De acuerdo papá!
Zenda no podía creer lo que escuchaba se sentía perdida sin saber que hacer, tenía que pensar muy bien en un plan para lograr su objetivo. Ella sabía muy bien que su ley más fuerte era la ley luna pero no quería dejar pasar algo tan grande como ésto. Durante toda su vida se había preparado para ser la compañera de el gran alfa y ahora estaba perdiendo esa oportunidad.
Llamó a su prima Triny para que la ayudara a encontrar a esa mujer.
Triny era una mujer muy hábil para colarse en las manadas y encontrar información eso le sería de ayuda en estos momentos.
*—Triny necesito que busques a la luna predestinada de Kilian, ahora resulta que apareció su luna shualt y no se comprometerá conmigo.
*—¿Estás segura? Las Shualt ya tienen mucho tiempo que no aparecen.
*—Encuentra a esa mujer necesito hacerlo y comprarla para que se largue de Mountain central para siempre. El dinero lo mueve todo y estoy segura que es una pobretona así que tomará la cantidad que le de.
*—La buscaré por ti prima, dame un par de días ahora mismo me dirigía al clan Luna menguante comenzaré por ahí.
Triny quería ayudar a su prima por dos razones, la primera era porque estaba enamorada de Sandro el beta de su clan, pero a él solo le interesaba Zenda, si ella se llegara a comprometer con Kilian Sandro tendría que olvidarse de ella para siempre. Y la segunda razón era para demostrarle a Zenda que ella siempre es mejor en todo.
*—Encontraré a esa mujer prima, pero te costará muy caro ese favor lo guardaré para una ocasión especial.
Zenda reapareció en la oficina de Kilian por la noche, al verlo salir corrió tras él como un cachorro en busca de su dueño.
—¡Kilian, no te vayas necesitamos hablar!
—¡No tengo tiempo!
—¡Por favor! Dame dos minutos.
Tomando su muñeca vió su reloj y le habló con un tono de desprecio.
—Dos minutos ¡ahora!
—¿Podemos cenar? Quisiera tener una charla amistosa contigo. No desprecies mi oferta ¿si?
—Terminaron tus dos minutos, hasta luego señorita Dunt.
—¡Kilian, no te vayas!
El guapo abogado subió a su auto y se fue del lugar, dejando molesta a Zenda.
*Que mujer tan desagradable, aún fuera la última mujer del planeta jamás me casaría con ella.
Mientras conducía hablaba consigo mismo, después de aflojar un poco su corbata y un suspiro, a su memoria regresó ese delicioso aroma tan dulce y frutal que desprendía Amaya, aún podía saborear sus suaves y delicados labios al igual que recordar su delicado cuerpo en sus fuertes brazos.
Sonrió con suficiencia mostrando sus colmillos sus ojos mostraban un rojo escarlata tan brillante como un rubí.
*— ¡No tardes en llegar a mi cariño! Te estoy esperando.