Fue hermoso escucharlo referirse a sus amigos de ese modo. Nunca lo habia notado, sin embargo, su circulo mas cercano era una hermandad. Respetaban la jerarquía, pero eran un bloque de te metes con uno y lo haces con todos. —Eso es mucho que decir para ti. —Sí, como tú eres mi novia, serás mi mujer, mi esposa y algo más. —Ya me estaba durmiendo otra vez. —Falta tu amiga y amante a esa lista. —volvió a reír—. Mañana no me des más pastillas para dormir, por favor. —suspiró, me besó y se aferró más a mi cuerpo. —Perdóname por ver lo que realmente soy. —Lo abracé más fuerte —Eres mi ángel guerrero. —Me abrazó más fuerte y me quedé dormida. El despertador sonó y quedé sentada por el susto. ¡A quién se le ocurrió poner ese timbre tan horrible! El sol entraba iluminando la habitación al mi

