Capitulo 3

678 Words
La luz del sol me molestaba cuando entraba por la ventana, por eso la cerraba antes de dormir, pero porque demonios aquí hay tanta luz. Abrí mis ojos y vi un cuarto de puro cristal, era imposible que no entrara el sol. Esta no era mi casa. La cabeza me dolió y todos los recuerdos de ayer vinieron de golpe. Salí desesperada y fui a buscar a Adam, no conocía esta casa, me sentí muy abrumada tanto que sentí que iba a desmayarme. Escuche golpes cerca y creí que algo malo estaba pasando de nuevo. Cuando me acerque vi a Adam sin camisa, todo vendado y dándole a un saco de box. - H… Hola - dije tímida, él se percató de mí y dejo de hacer lo que estaba haciendo. Tomo una botella con agua junto a él y se acercó a mí, toco mi mejilla y me sonrió. Su sonrisa era triste, sabia que él tenía vergüenza de esa vida y tal vez se sentía mal de haberme hecho pasar un mal rato. - ¿Dormiste bien? - dijo mientras sacaba unas cosas de la nevera, el lugar era lindo, justo ahora estábamos en la cocina comedor que a la vez era una zona para relajarse y ver tele o incluso practicar boxeo. - Si dormir bien, es asustarse al no saber donde estás, creo que si entonces - me reí al decirlo, no quería estar triste ni que él lo estuviera, la verdad Adam era mayor que yo, pero no sabía que tanto, se veía joven, pero su cuerpo mentía. -Que bueno que estés bien, ¿Tienes hambre? - dijo mientras movía unos panqueques en la sartén. Me acerqué y me senté en el taburete de la isla, vi como preparaba todo. -Si tengo - jale una naranja de una fuente que había, mientras iba comiéndola, Adam sirvió un gran plato de panqueques para mí. -Sé que tienes muchas dudas, y para serte claro no soy tan joven como aparento - removió un poco su cabello y sentó a mi lado con un gran plato también. -Supuse que no, puedo esperar, no soy tan apresurada -me metí un bocado a la boca, estaba delicioso, jamás pensé que él cocinara así de rico. Pero siendo obvia él es todo perfecto. Ojos verdes intensos, tez blanca algo bronceada, mandíbula marcada, cejas gruesas, cuerpo musculoso pero no exagerado, alto y con rostro juvenil y cabello castaño oscuro casi n***o. -Tengo 29 años - dijo sin preocupación, tosí un poco, me había ahogado al oír su edad, pensé que tal vez 5 años sería lo mínimo que nos llevaríamos, pero 11 años es mucho, es como si fuera mi tío o peor aún hermano mayor. - Siento que no es correcta esta situación, tú eres como mi tío - dije levantando del taburete, me asome por la ventana que era prácticamente toda la casa, era vidrio completamente todo. El término y llevo los platos a lavar, no quería enamorarme de alguien mayor que yo, sentía que iba a sucumbir ante él, tarde o temprano. -No es necesario que pienses así, jamás lo supiste por qué siempre mantuvimos distancia, ¿De haberlo sabido antes, seguirías ahí? - dijo algo triste, obvio que si lo hubiera sabido antes, jamás tendría este sentimiento de deseo o de perder el control. Él parecía confiado, como si nada malo pudiera ocurrir entre nosotros. Era obvio que él no se fijaría en una niña como yo, ¿Y por qué hacerlo? No tengo nada que envidiar. Mi cabello es castaño igual al suyo, pero el mío es más claro, mis ojos por otro lado son marrones oscuros, mi piel es algo blanca, pero rosada a la vez, mi cuerpo es algo formado, mi pecho es normal y mi cintura es pequeña y lo demás pues queda a imaginarlo, no soy como aquellas chicas a las que he visto llevar a su casa. No quería tentarme, era como si me gustara mi profesor o más aún un CEO. Peor en este caso es un GÁNSTER
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD