Y hoy es el gran día. Estamos en la casa de los padres de Sofía. Puedo ver a los meceros, y la estilista correr de un lado al otro. Porque era obvio que Sofía iba a contratar a una estilista profesional para que le arreglara desde las uñas hasta el cabello y el maquillaje. De hecho, intentaron maquillarme incluso a mi. No las dejé, ahora… Charlie se maquilló feliz de la vida. Y también, es la primera vez que veo a mis padres tan arreglados. Si no supiera que toda su vida vivieron en el campo, cualquiera creería que son de la alta sociedad. -¿Estás listo hijo?- pregunta papá acomodando el cuello de mi camisa y mi corbata. Hoy estoy vestido más de mi estilo. Con un pantalón beige, y una camisa con corbata. Lo único que Sofía me pidió que usara, era el chaleco que traigo puesto,

