Mi esposa, mis decisiones. Desde su lugar, observa fijo todo lo que pasa a su alrededor, no puede evitar sonreír porque cosas como estas logran que sus mejores recuerdos vuelvan y atesore cada instante de lo que vivió. En el momento de sentir un toque en su hombro vuelve en sí y al alzar la mirada sonríe y la persona a su lado toma asiento. Dorian se da un sorbo de su vaso de whisky y al dejarlo en la mesita frente a él, ahora es una carpeta que es dejada en sus manos, mira a su lado. – ¿Crees que es lo mejor? –pregunta. – ¿Estoy haciendo lo correcto? –La protección de tu patrimonio es valiosa, así que definitivamente si, esto es lo mejor por ahora, Dorian –observa por encima los papeles, asiente. –Fue la mejor decisión, era lo mejor que podías hacer. –Ella es diferente –comenta. –Ell

