Llama ardiente. Dorian camina de un lado a otro en la sala de espera privada del aeropuerto. –Dorian, debería tomar asiento, no gana nada con esa reacción. – ¿Cómo puede ser tan miserable Antonio? Ese viejo desgraciado no tiene alma, claro que no. –Tu muy bien sabias a que nos estábamos enfrentando, a un ser despiadado que solo piensa en su beneficio –Dorian le mira. –Salvaste a esa mujer, aunque todo ha sido un plan desde el inicio, salvaste a Eva Torrens de la dictadura y yugo de Antonio, por ese lado debes sentirte bien, ¿No crees? – ¿Y sus hermanas? Antonio aprovecho que Eva vive ahora en mi mansión y ahora quiere hacer lo mismo con Sully, esta por cumplir su mayoría de edad, es muy obvio que quiere un beneficio con ella. –A esa tal Rafaela Galeno, la voy a investigar minuciosame

