Caricia. Tamara se observa en el espejo, le da los últimos retoques a su maquillaje y esos ojos tan expresivos que tiene, resaltan detrás de todo lo que ella misma ha creado. Dan tres toques a la puerta y sonríe porque sabe muy bien de quien se trata. Marco entra y desfila delante de ella, esta ríe y se da media vuelta en su lugar, observa a su hermano de pie a cabeza y le da dos pulgares arriba. Este se acerca y toma su mentón, le observa el rostro, sonríe, pero es esa sonrisa de orgullo que Tamara muy bien conoce. –Deberías volver a ello, Tam... –Marco se coloca de cuclillas frente a su hermana y toma sus manos. –Es que realmente eres buena en lo que haces. –Estoy considerándolo, para ser honesta –este emocionado deja besos en sus manos. –Creo que, ya es hora de que comience a volver

