—Aquí está el nombre de la finca donde Rodrigo se ha estado escondiendo en los últimos días —Adujo Gabo al tiempo que colocó de golpe un pedazo de papel sobre la mesa, alrededor de la que me encuentro sentado conversando con los chicos desde que llegué. Mientras conversábamos, dado que tengo inmovilizado un brazo, Leroy y Leonardo buscando apoyarme se encargaron de sacar de los empaques los equipos que Gabo mandó a pedir según las especificaciones que le di varios días atrás. —¿Sabes en que lugar está ubicada? —Le pregunté con la mirada fija en el papel que dejó sobre la mesa. —La finca no la conozco, pero por los datos que me dio el pendejo sobre el lugar, creo que podemos llegar —Respondió Gabo. —Ah, pero si buscas en Google Maps podríamos tener una idea y de ahí con esos aparatos s

